En
1971 surge, desde la comisión de
cultura del club Unidos de Pompeya, la idea
de realizar un homenaje al arte. Para cumplir
tal objetivo se decide organizar una cena
para "100 artistas" invitados.
La iniciativa se plasma. Por primera vez
un barrio, "Nueva Pompeya" rinde
"Homenaje a las letras, el color y
la música"; Allí nació
la idea de crear un Museo, que luego se
fusionó con el Ateneo de Estudios
Históricos, y pasa a denominarse
Museo y Ateneo de Estudios Históricos
de Nueva Pompeya.
36 años
pasaron desde aquella creación, 36
años, "un parpadeo en el tiempo".
Institución
nacida del amor al barrio, del culto al
encuentro entre amigos, de la apuesta a
un país más sólido,
democrático, fundamentalmente enraizado
en las distintas étnias, y entramado
por la solidaridad, el entusiasmo, el compromiso,
el trabajo...
Muchos hombres
y mujeres pompeyanos se destacaron y destacan
en las artes, la ciencia, la economía,
la política, la cultura en general.
Algunos alcanzaron renombre público,
otros no, pero ello no les impidió,
ni impide continuar cantando, componiendo,
recitando, pintando, escribiendo, disertando
sobre este querido barrio, en otros.
Las hermanas Nistal, Yolanda y Nelly, fueron
desde jóvenes amasando un sueño,
"OBTENER UN CENTRO CULTURAL",
que como la Creta antigua irradiara la cultura
hacia todos los polos.
Fueron muchas
luchas, pedidos, exposiciones, en un contexto
políticamente difícil, el
lugar -hoy nuestra nuestra sede- da testimonio
de lo que fueron donando artistas plásticos,
escritores, músicos, especialmente
de parte de la profesora Nelly Nistal, cuyo
nombre lleva nuestra sede.
El lugar físico
fue cedido en nuda propiedad por veinte
años por la profesora Nelly Nistal,
quien nunca dudó que algún
día el museo lograría su propia
sede, y allí debemos apuntar, a pesar
que las autoridades políticas partidarias
de turno a lo largo de tantos años
de ininterrumpida labor, nunca nos dieron
un subsidio permanente, y allá nos
verán golpeando puertas nuevamente.
En aquellas cenas
iniciadas en 1971 y que se prolongaron hasta
1980, en cada primavera se plasmó
la idea como ya se dijo y muchas manos se
pusieron a la obra para construir un centro
cultural. En honor a ellas hoy celebramos
continuar bregando desde esta institución
por ampliar, acrecentar y optimizar la cultura,
en el amplio sentido en que debe ser comprendido
el concepto. Nos negamos a la mediocridad,
prueba de ello fueron los espectáculos,
charlas, conferencias, conciertos, cine,
visitas guiadas, trabajo conjunto con las
escuelas de los distritos del barrio, exposiciones,
concursos... brindados por el Museo y Ateneo,
esta es nuestra manera de golpear puertas.
36 años,
¿quién los tuviera? Hoy, los
tenemos en el emocionado corazón,
quienes tuvimos el privilegio de la amistad
de Nelly Nistal a quien siempre estaremos
agradecidos por su enseñanza de vida.
El calor,
la atmósfera, los pasos, los ojos,
las miradas, la danza, la vida, la música,
hoy están en nuestra casa.
Agradecemos
a todos los que a través de estos
años compartieron nuestro sueño,
acompañándonos.
Nilda M. Magnaghi
Presidenta del Museo y Ateneo de Estudios
Históricos de Nueva Pompeya
www.nuevociclo.com.ar
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