La
determinación adoptada por el Gobierno
de la Ciudad, a través de la Dirección
de Higiene Urbana, por la cual dispuso la
provisión de miles de contenedores
de residuos que comenzaron a colocarse en
centenares de cuadras de la ciudad, en cumplimiento
de un plan que pretende cubrir todo el área
capitalino, será –a no dudar-
uno de los hitos importantes de la herencia
no siempre feliz que dejará el actual
Jefe de Gobierno…
Según expresó
en Jefe de Gobierno, Jorge Telerman, en
uno de los actos de inauguración
del sistema, se cumplirá así
con uno de los objetivos principales que
se había propuesto al hacerse cargo
del gobierno de la Capital. Comienza ahora
una tarea en la cual tendrá mucha
importancia el trabajo de los equipos de
promotores de las empresas encargadas de
la recolección, en el caso de Boedo,
esencialmente Urbasur, aún cuando
existen también áreas servidas
por CLIBA.
Como integrante
honorario, en representación de una
de las instituciones no gubernamentales
de la zona, de la Comisión de Higiene
Urbana que funciona en el organigrama de
trabajo del Centro de Gestión y Participación
Comunal Nº 5, que dirige el Sr. Guillermo
Agresta, debo citar que existe un trabajo
planificado y mancomunado con los distintos
organismos del Gobierno de la Ciudad, efectuándose
un control diario de las zonas a cargo de
la empresa que, a la vez, es controlada
por una Auditoria externa, .
El vecino
será el principal responsable de
este verdadero cambio cultural que afectará
en forma beneficiosa a la población
de la Capital, ya que no habrá más
recolección domiciliaria de residuos,
sino que las bolsas deben colocarse directamente
dentro de los contenedores que, de a dos
o tres por cuadro, se han instalado o están
instalándose. Desaparece así
la obligación horario que existía
para dejas las bolsas en las aceras y se
evita la destrucción de los envases
, el desparramo de desperdicios en plena
calle y en muchos casos, por esta causa,
el taponamiento de los sumideros.
La acción publicitaria se está
llevando a cabo casa por casa, entrevistándose
al vecino, haciéndole ver las ventajas
del sistema. Si bien existen –como
siempre- personas que no están de
acuerdo porque el contenedor a veces está
próximo a su entrada, o simplemente
porque son opositores a cualquier cambio,
poco a poco se va logrando una cada vez
mayor aprobación al sistema y son
observables para cualquier transeúnte
las calles y veredas más limpias.
Seguramente el paso
más difícil será el
que se aproxima y que ya está siendo
puesto en práctica: la separación
de residuos secos (madera, cartón
y papel) en contenedores exclusivos que
se colocan junto a los otros para el resto
de los residuos. Esta será quizá
la etapa más importante, la de adquirir
sentido de solidaridad y, en cada casa,
tener dos bolsas distintas para los residuos.
Se favorecerá a las cooperativas
de recuperadores urbanos, que dejarán
de recorrer las calles de la ciudad en un
trabajo que resulta denigrante y que tendría
que avergonzar no solo a las autoridades
sino a cada uno de nosotros, que nos hemos
habituado a su transitar pausado, cargando
pesados y voluminosos carros, o conduciendo
pequeños vehículos de tracción
a sangre tirados por esforzados y escuálidos
equinos.
Seguramente,
así como el cigarrillo fue prácticamente
erradicado de todo ámbito público,
llámense oficinas privadas o públicas,
negocios de cualquier tipo, cafés
y bares, ascensores, medios de transporte,
etc, en una actitud de gran consideración
social, así va a ocurrir en poco
tiempo con estas nuevas disposiciones tendientes
a vivir mejor.
Aníbal Lomba
Especial
para www.nuevociclo.com.ar
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