En la ciudad
de Buenos Aires aún existen numerosos
cruces de calles que deben ser protegidos
mediante barreras y cuidadores, ya que circulan
a nivel de las mismas varias líneas
de trenes que atraviesan la ciudad, como
hace un siglo. Es de imaginar el trastorno
que se causa al tránsito vehicular
cuando deben atravesarse esos cruces y por
consiguiente las barreras se bajan y …a
esperar.
Sin contar la innumerable
cantidad de víctimas entre conductores
desaprensivos que tratan de ganar unos minutos
de tiempo e intentan cruzar el tendido ferroviaria
eludiendo las barreras que detienen el tránsito
sobre cada mano del mismo, siendo arrollados
por alguna formación en tránsito..
Desde hace años, varias administraciones
gobernantes de la ciudad vienen prometiendo
el soterramiento de todos los ramales ferroviarios
que circulan a nivel por la Capital Federal,
o finalizar el recorrido de las líneas
férreas en los lindes de la Capital..
Mientras tantos se han construido unos pocos
tunes para permitir del cruce bajo tierra
de los automotores, que- en algunos casos-
han solucionado el problema.
Para no darle la
partida de defunción y tener que
afrontar el costo político de haber
dejado otra promesa en el camino , el Gobierno
implementó una atípica salida
que apunta a mantener en pie el proyecto
de soterramiento de las vías de la
línea Sarmiento. En lugar de avanzar
directamente con la etapa I que estaba prevista,
se resolvió arrancar solo con los
estudios de ingeniería, de suelo
y ambientales de la obra. Mediante el decreto
600, el Gobierno Nacional modificó
el proyecto y autorizó el pago de
$ 21 millones al consorcio adjudicatario
de la obra en concepto de “anticipo
financiero” por todos los estudios
previos, valuados en 138 millones de pesos
.
Con esta movida
que se cubrirá con recursos presupuestarios,
la Secretaría de Transporte de la
Nación busca ponerle un “ respirador
artificial ” a la obra del soterramiento
que se encuentra frenada desde enero de
2008 porque la administración kirchnerista
no sabe de donde sacar los $ 4.000 millones
que cuesta la obra. Con el argumento de
que hay que “optimizar las condiciones
de ejecución de la obra”, el
Gobierno aprobó ahora la realización
de los estudios vinculados con la ingeniería,
la topografía, el movimiento de suelos
y el impacto ambiental que provocará
el proyecto.
Según el acuerdo que firmaron los
funcionarios y los integrantes del consorcio
que lidera la empresa IECSA, el tiempo que
demandarán los estudios no se computará
dentro del plazo de ejecución de
la obra que está fijado en 36 meses.
Además,
el convenio establece que el grupo adjudicatario
tendrá que presentar una nueva propuesta
de financiación que podrá
incluir la asistencia crediticia de organismos
públicos y de bancos.
La apuesta
oficial es que el nuevo canje de la deuda
en default le permita al país acceder
a préstamos externos con tasas inferiores
al 10% . De concretarse ese objetivo, el
financiamiento para la primera etapa del
soterramiento saldría de los bancos
privados —Defpa y Credit Suisse—que
arrimó el grupo ganador de la licitación.
Tras casi
cuatro años de idas y vueltas, la
megaobra para soterrar el ferrocarril Sarmiento
había sido adjudicada a principios
de 2008 al consorcio que integran las empresas
locales Iecsa y Comsa, la brasileña
Odebercht y la italiana Ghella. A los pocos
meses, el proyecto—cuya primera etapa
abarca el tramo entre Caballito y Ciudadela—quedó
paralizado por el brusco aumento que tuvo
la financiación privada que había
traído el consorcio constructor.
Finalmente,
llegaremos a 2011 y el problema deberá
afrontarlo en nuevo gobierno que, según
todas las encuestas, no serán continuación
del actual, Y así pasan los años.
www.nuevociclo.com.ar
Producción
Propia
Más
noticias
|