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¿QUIÉN PENARÁ A LOS CICLISTAS?

     Es una pregunta que se hicieron a sí mismo muchos lectores que a través de distintos medios tomaron conocimiento que la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en su última sesión del pasado jueves 29 de junio, incluyó en el Régimen de Faltas de la Ciudad, un artículo (según proyecto de los diputados Jorge Enríquez y Helio Rebot) por el cual se multa con $ 300 a $ 3000, al que “viole las indicaciones de los semáforos en vehículo no motorizado”
     La norma parece lógica si nos limitamos a fundarla en aquello que vemos diariamente_ el incorrecto comportamiento de los ciclistas, menores y mayores, cuando circulan no solo por las calles sino por las veredas de Buenos Aires.

     Fuimos testigos, hace poco tiempo, de la intervención policial por medio de dos suboficiales que hacían control de tránsito en Boedo y San Juan, haciendo detener la marcha de tres ciclistas, todos ellos menores de edad, que habían cruzado la Av. San Juan sorteando haciendo casi malabares, el tránsito que circulaba por Boedo y avanzó con el semáforo libre. Con muy buen tono, los policías hicieron notar a los desaforados jóvenes que podían haber sido responsables de algún accidente que, incluso, los afectara a ellos. La reacción fue una airada reacción, lindante con el desacato, a la que los suboficiales debieron ignorar dejando a los “chicos” que siguieran su camino, “tragando” los agravios.
     Conversamos con ellos inmediatamente y la respuesta fue la de siempre, la que todos conocemos: si los detenemos están veinte minutos en la seccional y cuando salen aún se burlan de nosotros”.

     En otra nota anterior, relacionada con la norma que multaría a los paseantes de perros, dejando a cargo del cumplimiento a los integrantes de la Guardia Urbana, nos volvemos a preguntar: Si esos “chicos”, a las diez de la noche, no respetaron a policías uniformados con un móvil al lado, ¿alguien puede imaginar que respetarán a otros inspectores? Además, la mayor parte de los ciclistas deambulan por las calles sin documentos, los vehículos no tienen matrícula identificatoria, ¿como se hará para multar e identificar a los infractores?

     Existe otra variante sumamente peligrosa en el comportamiento de los menores ciclistas, la costumbre impuesta de circular en el sentido de las avenidas y, repentinamente, dar un giro y hacerlo en sentido inverso. Puede verse todos los días en las calles de la ciudad.

     Mientras la Ciudad no cuente con su propia policía, y mientras la educación y los ejemplos sigan ofreciendo solo permisibilidad en los comportamientos, será muy poco probable que las normas puedan cumplirse; por tanto continuarán los accidentes y las víctimas.

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