“Si
los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan
sus derechos, si cada hombre no conoce lo
que vale, lo que puede y lo que se le debe,
nuevas ilusiones se sucederán a las
antiguas, y después de vacilar algún
tiempo entre mil incertidumbres, será
tal vez
nuestra suerte mudar de tiranos sin
destruir la tiranía”
Mariano Moreno
(prólogo a la traducción
de El Contrato
Social, 1810).
Han
transcurrido diez años desde el comienzo
de esta búsqueda de compañía
y felicidad, mediante la entrega de escarapelas
o cintas con los colores de la Patria. Las
circunstancias pudieron haber cambiado en
estos años, pero el ideal sigue siendo
el mismo; inspirado por el amor en el cual
fui educado, pongo nuevamente en tus manos
una cinta con los colores patrios. Es mi
anhelo que destellen en tu pecho con equivalente
orgullo al que yo los llevo custodiando
mi corazón. Te pido los abraces,
los protejas y los propagues, para sortear
el desencanto que deambula en nuestros aires
y forjar un mañana justo, en una
sociedad con premios y castigos. Resulta
imperioso amar a la Patria para ganarse
el derecho a tener un futuro en ella y,
en dicho amor, importa educar, guiando y
afirmando virtudes, haciendo reflexionar
a cada habitante de este país sobre
su condición de ciudadano. El odio
no debe resultar un principio, ni el rencor
obligarnos a vivir en el pasado; deviene
indispensable este amor para construir un
porvenir y así sembrar de virtudes
el suelo de la Patria, concibiéndolo
buena tierra para el futuro de nuestros
hijos y nuestros nietos. Soy compañero
de ilustrar en el amor a la Patria, porque
quiero vivir en esta tierra donde existen
mis afectos y reposan mis muertos; en este
país que me brindó su idioma,
su historia y sus costumbres. Comenzar a
repartir escarapelas hace diez años
fue sólo un impulso; hoy resulta
un precioso compromiso que me hace sentir
útil y feliz gracias a tu compañía.
El ser nacional es un valor que un pueblo
digno no debe ocultar ni perder.
Gracias por
leerme y por acompañarme en este
amor. Gracias por multiplicar nuestros colores
en este Mayo y para siempre. ¡Viva
la Patria!
“ .. . amo a mi país,
te amo,
aquí soy alguien, soy algo,
tengo nombre,
en ti está mi futuro
no importa que bueno o malo sea
soy argentino
y, me siento orgulloso de serlo. . .
más allá de la noche
hay un nuevo día
y en tu suelo estarán por siempre
mis raíces
tengo tanto para darte!”
Alejandro Daniel
Domínguez •
Mayo 2008.
De la Junta de Estudios Históricos
del Barrio de Boedo
alejandrodominguez@iplanmail.com.ar
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