La fiesta que mencionamos se inició con una presencia
inusual en nuestras calles: la Fanfarria del Cuerpo de Granaderos
a Caballo General San Martín. Sus gallardos integrantes
alineados sobre la acera este de la Av. Boedo, ejecutaron el
Himno Nacional Argentino, seguido con unción y respeto
por la nutrida concurrencia. Tras la canción patría,
acallados los aplausos, la sorpresa fue el miniconcierto ofrecido
por los músicos, interpretando tres tangos, como para
hacer sentir que se estaba en una fiesta popular. La Marcha
de San Lorenzo, coreada por gran parte de los presentes y el
aplauso cerrado puisieron el punto final a esta introducción
al acto formal de inauguración del Paseo.
Emotivo
fue el descubrimiento de la primera escultura, una bella pieza
de granito reconstituido ubicada frente al Nº 966 de
la avenida. Creación del fallecido Maestro Alberto
Balietti (1917-1993), denominada "Testimonio", fue
un homenaje de su autor a la gesta de Malvinas. La esposa
e hijas del laureado artista fueron las encargadas de abrir
las cintas y dejar al descubierto la impactante obra. Previamente
se habían referido a la importancia del acontecimiento
el secretario general de la Junta de Estudios Históricos
del Barrio de Boedo (JEHBB), Ing. Eduardo Bernal, el presidente
de la entidad, Aníbal Lomba, que reseñó
los antecedentes que generaron la idea del Paseo y los pormenores
de su ejecución, la Directora General de Patrimonio,
(Sec. de Cultura del G.C.B.A.) Arq. María de las Nieves
Arias Incollá, el diputado (MC) Fernando Finvarb, que
generó el proyecto legislativo posteriormente convertido
en ley y el diputado Prof. Norberto La Porta, presidente de
la actual Comisión de Cultura y Comunicación
Social de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, todos
los cuales reseñaron la importancia que revestía,
no solo para el barrio sino para la Ciudad de Buenos Aires,
la inauguración del Paseo.
Como en una silenciosa
procesión, el numeroso público fue acompañando
la recorrida por la avenida, haciendo alto frente a cada uno
de las obras, que -entre aplausos- iban surgiendo a los ojos
de los visitantes. Luego de "Testimonio", fue "Súplica",
elaborada en el mismo material que la anterior, producto de
la creatividad del reconocido escultor vecino de Parque Patricios,
Antonio Oriana. Ausente el autor por razones profesionales,
fue su esposa la encargada de descubrir la escultura, emplazada
frente al Nº 944. La caminata prosiguió cruzando
ahora la arteria principal para detenernos frente al 943,
lugar donde la Dirección de Monumentos y Obras de Arte
(GCBA), accediendo a una solicitud de la Junta, trasladó
la escultura "Reposo", un mármol siberiano
adquirido en 1936 por la M.C.B.A. al artista ruso Stephan
Erzia, que desde 1927 se encontraba residiendo en nuestro
país y, en esa época, en el barrio de Boedo.
La obra, originalmente denominada Mujer Sentada, había
sido tallada por el escultor en su país de origen y
traída a Buenos Aires para ser expuesta en su primera
exposicion, realizada en 1927 en los "Amigos del Arte".Aníbal
Lomba fue quién puso al decubierto la escultura, realizando
una somera reseña sobre el autor y su localización
en Boedo durante más de doce años.
Unos metros más adelante, en la Esquina Osvaldo Pugliese,
Boedo y Carlos Calvo, el diputado La Porta y el querido Ben
Molar, cuya infancia transcurrió en parte en esta barriada,
pusieron al descubierto la impactante obra del Maestro Leo
Vinci, denominada Tango Intimo. Construida en cemento, mereció
elogiosos comentarios.
Bajo el cuidadoso
respaldo de personal de la Seccional 10ª. de la P.F.A.,
con la presencia, incluso de su Jefe, Comisario Giacardi,
la particular caravana cruzó la Av. Carlos Calvo para
detenerse frente a T.E.M.A. (Boedo 883), lugar donde lucía
(a pesar de las veredas rotas), un magnífico trabajo
del escultor hispano-argentino Arturo Alvarez Lomba, denominado
Interiores, que no obstante la dureza del mármol de
Córdoba había logrado un tallado de esmeradas
líneas.
Siempre bajo la
celosa actitud preventiva de la custodia policial, volvimos
a atravesar la frontera de los CGP Nºs. 4 y 6, para instalarnos
nuevamente en la vereda de los pares. A pocos metros del acceso
al Museo Monte de Piedad, del Banco Ciudad de Buenos Aires,
en cuyo solar estuvo alguna vez la mítica peña
Pacha Camac, el escultor Oscar De Bueno (vecino de la cortada
de San Ignacio), junto a su señora madre, pusieron
al descubierto la obra que De Bueno titulo La Bestia, impactante
conjunto de líneas contemporáneas construido
en dos piezas de cemento, que -según su autor- "hace
referencia a la Bestia globalizanrte:fuerza de destrucción
y autodestrucción masiva creada por el hombre, la cual
atenta contra la vida y los valores primigenios del ser humano".
Finalmente, nuevamente en la
acera opuesta, frente al Nº 853, en cuyos altos funciona
el centro cultural Teatro Boedo XXI y la biblioteca Lubranzo
Zas de la JEHBB, Ana Reyes y Rodolfo Reyes, esposa e hijo
del siempre recordado escultor boedense (a pesar de su origen
andaluz), descubrieron Cholita, un tallado en granito que
muestra las formas de la típica pobladora de nuestro
norte argentino, tierra y paisaje que Reyes recorrió
enseñando y encontrando, además, fuentes de
inspiración para su posterior obra. Los aplausos que
coronaban esta pequeña expedición por la avenida,
simbolizaban la aprobación y la sensibilidad de un
barrio que, a partir de ahora, seguramente se convertirá
en un nuevo eslabón en la cadena turística de
nuestra ciudad.
La fiesta finalizó
como correspondía. Con una copa en la mano y un brindis
por la esperanzada continuidad del proyecto. Ya en el amable
ambiente de Boedo XXI, se escuchó la palabra de Oscar
De Bueno, en nombre de los artistas escultores, del Sr. Guillermo
Agresta, titular del CGP 6 y de la Lic. Leticia Maronese,
Secretaria General de la Comisión de Preservación
del Patrimonio Histórico Social de la Ciudad de Buenos
Aires.
Entre los
presentes, además de los mencionados, se encontraban
la historiadora Hebe Clementi, recientemente declarada Ciudada
Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y galardonada con la
merecida distinción de Historiador Porteño 2004,
Gregorio Plotnicki, creador y director del Museo Manoblanca,
el Sr. Ariel Vigo y la Sra. Alba Gandolfi, hijos -respectivamente-
del grabador Abrahan Vigo y del escritor Alvaro Yunque, ambos
decisivas figuras del Grupo de Boedo, el Sr. Juan Alemany,
Secretario Parlamentario de la Legislatura de la Ciudad, el
Sr. Alejadnro Uran, director del CGP 4, el Sr. Vicepresidente
de la Corporación Buenos Aires al Sur, Sr. Pablo Caulier,
el Dr. Luis Alposta, miembro de las Academias Nacional del
Tango y Porteña del Lunfardo, el presidente del Rotary
Club de Boedo, Sr. Oscar Laudren, numerosos miembros de Juntas
de Estudios Hisóricos de ortros barrios de la ciudad,
escultores, artistas plásticos, docentes, etc.
Nuevo
Ciclo felicita desde esta columna a los miembros de la Junta
de Estudios Históricos del Barrio de Boedo, artífices
esenciales de los tres acontecimientos citados, felicitación
que se hace extensiva a las autoridades de las distintas áreas
del Gobierno y de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires,
que acompañan no solo con su presencia sino con su
apoyo institucional este tipo de emprendimientos culturales,
cualquiera sea su origen o lugar de la ciudad en que ocurren.