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EL BARRIO DE PARQUE PATRICIOS

     Reseñar en unas pocas líneas el historial de una zona que, si bien ahora conocemos como Parque Patricios, sus orígenes podrían llegar, incluso, hasta los primeros caseríos levantados por D. Pedro de Mendoza que, según las conocidas investigaciones del historiador R.P Guillermo Furlong, se establecieron en los terrenos de la hoy plaza José C. Paz y en lugares ocupados actualmente por el hospital policial, el hospital Penna y la Maternidad María M. de Mauras, sería una tarea evidentemente imposible.

     Sin embargo, entrecerrando los ojos, comenzaremos a imaginar como fue realizándose la urbanización de estos terrenos, desde aquellas primeras construcciones que comenzaron a levantarse a fines del siglo anterior, a partir de las obras que dieron origen al Arsenal de Guerra, inaugurado en 1885 y demolido en 1964, ubicado en los terrenos que en parte ocupa ahora el Hospital Nacional de Pediatría. Pero ya antes de aquella fecha, se había clausurado el Cementerio del Sur ( Caseros y Uspallata) insuficiente luego de recibir a las víctimas de la epidemia de fiebre amarilla de 1871. También la población de la zona había comenzado a crecer, como resultado de la llegada de gran cantidad de obreros y sus familias, muchos de ellos inmigrantes recién arribados al país, que acudían en busca de trabajo en los recientes instalados Mataderos del Sur ( Caseros y Monteagudo) o en las numerosas fábricas y talleres que crecieron en su derredor.
    Tras la Federalización de Buenos Aires primero y la incorporación del partido de San José de Flores luego, llega la época de los grandes emprendimientos edilicios, como el ya citado Arsenal de Guerra y que comprenden, además, las obras encargadas para la Casa de Aislamiento, origen del Hospital Francisco Muñiz, cuyo primer director fuera el Dr. José M. Penna, iniciadas en 1882. Para esa época el paisaje del lugar incluía al famoso Barrio de las Ranas, “combinación de latas y cajones en curiosa y estrafalaria arquitectura” como lo denomina Ricardo Llanes en su libro.
     Trasladados los Mataderos del Sur comienza un pausado y largo cambio en la fisonomía del barrio, resultando lo mas significativo la elección de los terrenos para la creación del Parque de los Patricios. El recuerdo nos lleva al 12 de setiembre de 1902, fecha en que mas de 5000 alumnos de escuelas primarias son convocados por las autoridades para la inauguración oficial del paseo. Un coro de 400 niños entona el Himno Nacional Argentino y comienza la plantación de centenares de árboles.
En los albores del siglo mucho tuvo que ver el progreso con la llegada de las primeras líneas de tranvías, siendo en 1903 cuando corre por la Av.      Caseros el primer coche de la empresa La Capital.
Nuestra imaginación se detiene ahora en una multitud de personas que forman fila para tomar leche de cabra fresca, originada en la “cabrería municipal”, inaugurada en 1907 dentro del perímetro ocupado por el reciente instituido Jardín Zoológico del Sur, magnifica obra llevada adelante por Clemente Onelli, finalizada en 1915 y que luego, la muerte de su fundador y los cambios políticos, llevaron finalmente al abandono, desapareciendo totalmente en 1939 para dar origen al Centro de Deportes y Recreación, hoy Polideportivo Parque Patricios.
     Recuerda el lector la Semana Trágica ? El mes de enero de 1919 tiño nuevamente de sangre muchas de las calles del lugar, en los conocidos episodios que tuvieron centro los talleres de la fábrica Vassena. La historia de víctimas se había iniciado con la revolución de Tejedor (1880), seguido con la abortada revolución de 1905 y continuaría muchos años mas tarde, en 1955, al bombardearse el Arsenal de Guerra

     Entre unos y otros acontecimientos, Parque Patricios, aún no reconocido como barrio, había visto con orgullo erigir obras de gran significación: las “casas para obreros” (1909, 1914 y 1918), el Hospital José M. Penna (1923), el Palacio Bernasconi (1929), el Instituto San Vicente de Paul, la iglesia de San Antonio (1925), el Hospital Materno Infantil Ramón Sardá (1935), el Hospital Nacional de Gastroenterología Dr. B. Udaondo, y más recientemente el Hospital Policial B. Churruca ( 1944), y el Hospital de Pediatría Dr Juan P. Garraham ( 1987 ).
En esta semblanza del barrio, deseamos traer a la memoria la presencia de personajes ilustres. El hoy parque Florentino Ameghino (Caseros y Monasterio), fue en su momento quinta de la familia de Bernabé de Escalada. En la casa levantada en este predio falleció el 3 de agosto de 1823 María de los Remedios de Escalada de San Martín, esposa del Libertador, hermanastra del dueño de la finca.
No muy lejos de este lugar había fijado su residencia Tomás Espora.      Gracias a la posterior donación al Estado realizada por la última propietaria, Sra. Henriqueta Macay de Podesta se instaló luego el Museo de Marina Tomás Espora.( Av. Caseros 2522), que enriquece el patrimonio histórico del barrio.
   La quinta del Perito Moreno fue una de las mas extensas que conoció la zona. En parte de lo que fuera su área, se construyeron el Instituto Félix F. Bernasconi y la Maternidad Sardá.
La historia nos señala que en la esquina de Rioja y Rondeau se instaló, en 1912, la farmacia propiedad de Armandini Poggeti de Hidalgo, quién fuera la primera farmacéutica argentina, recibida en 1902. Fue la primera mujer que manejó un automóvil en Buenos Aires
No podemos dejar de señalar en esa primera década, cuando Parque Patricios y Boedo eran los arrabales de una ciudad que crecía vertiginosamente, la presencia de Guillermo Facio Hebequer, extraordinario pintor y grabador, cuya casa en la calle Rioja 1861 era obligado lugar de reunión, primero del grupo denominado “los artistas del pueblo” que conformaban personajes tales como Agustín Riganelli, Abrahan Vigo, Gustavo Bellocq y luego Gustavo Riccio, Juan de Dios Filiberto, Quinquela Martín, Elías Castelnuovo y tantos otros escritores, poetas, artistas plásticos, que nos legaron un patrimonio cultural inestimable. En esa particular época de los anarquistas idealistas, llegaron también a Parque Patricios los Discépolo, con Armando como Jefe de familia y Enrique aún muy joven pero ya talentoso artista. En épocas más recientes, allá por los años 50, otra agrupación de pintores y escultores sembró fama desde el Parque. La Agrupación de Arte “Bohemía” que nació bajo la inspiración de Justuniano García, Francisco López Boudón y Juan Laurido, al amparo de las paredes del legendario café de Luis Isola, en Patagones y Labardén y que en aquellos primeros tiempos integraron artistas jóvenes y consagrados como Enrique Gaimari, el escultor Francisco Reyes, Héctor Tessarolo y tantos otros.
Mucho se podría seguir memorando acerca de este particular espacio de Buenos Aires. Vamos a terminar recordando que por Ordenanza N° 13.336 del 11 de junio de 1968, se fijaron los actuales limites del barrio: Juan de Garay, Pichincha, 15 de Noviembre de 1889, Entre Rios, Velez Sarsfield, Amancio Alcorta, Lafayette, Mirave, Labardén, Vias del F.C. Belgrano, Cachi, Almafuerte y Loria ( Sánchez de Loria en la actualidad)

Aníbal Lomba

(Fuentes: El barrio de Parque Patricios (Ricardo Llanes), cuadernillos del Ateneo de Historia de Parque Patricios, Discépolo (Sergio Pujol), archivo personal del autor