UN REGRESO AL MUNDO DE NUESTRA
NIÑEZ
Y UNA INVITACIÓN PARA HACER FELICES A NUESTROS
HIJOS Y NIETOS
Muchas
veces recorriendo las calles del barrio de Boedo habíamos
pasado delante de esa extraña construcción,
que semejante a uno de los castillos que supieron adornar
nuestra imaginación de niños en las primeras
lecturas, se encuentra levantada sobre la calle Cochabamba,
en los confines del barrio. Cámara de la Industria
Nacional del Juguete, se lee en su frente, lo que presagiaba
en su interior un mundo de fantasía al que no
nos atrevíamos a invadir.
En esta oportunidad, movidos
por la curiosidad que había despertado el conocimiento
de la realización de la Primera Fiesta Nacional
del Juguete, que se llevará a cabo entre los
días 22 de julio y 2 de agosto próximo,
nos atrevimos a tocar el timbre y anunciarnos por el
portero eléctrico. Cortésmente nos fue
franqueada la puerta y muy pronto apareció quién
era, según supimos entonces, el Señor
José Antonio Castro, Director Ejecutivo de la
Cámara Argentina de la Industria del Juguete.
Con gran
amabilidad nos atendió en su despacho, conociendo
a través de sus palabras la importancia que reviste
dicha entidad, representativa de casi la totalidad de
los fabricantes argentinos de juguetes que, desde hace
muchos años, vienen sosteniendo una industria
que supo de gran desarrollo a mediados de la década
del siglo XX, impulsada por la demanda que se ocasionó
como producto de la mayor movilidad social producida
por el auge de la industria liviana, durante y tras
la segunda guerra mundial. El juguete llegó también
a las clases más desprotegidas mediante los obsequios
que realizaban la entonces Fundación Eva Perón.
Creadores argentinos reemplazaron a los antiguos juguetes
importados, juguetes que vistos de la óptica
actual nos parecen de maravilla. Lamentablemente, como
en muchos otros aspectos, nuestro país detuvo
su crecimiento y, por el contrario, en décadas
más recientes fue invadido por artículos
extranjeros cuyos costos hacían imposible la
competencia, siendo entonces que la industria del juguete
, como tantas otras comenzó su declinación.
Veinte años después de aquella quiebra
institucional, las circunstancias económicas
y el tipo de cambio permiten enfrentar el desafío
de un nuevo crecimiento, aun cuando ahora amenazado
por los tratados firmados con China Continental, que
han permitido un incremento peligroso de la importación
desde ese país, que hace peligrar nuevamente
la industria nacional.
La Cámara,
para promocionar los productos de nuestra industria
nacional ha proyectado una gran FIESTA NACIONAL DEL
JUGUETE, buscando promover el interés de los
niños “por interactuar a través
de juguetes y espectáculos lúdicos, en
TODOS LOS CASOS, REÑIDOS, CON AQUELLOS PRODUCTOS
Y PERSONAJES QUE EMPUJAN A LA VIOLENCIA, EN LA TEMPRANA
EDAD” (las mayúsculas y negritas son nuestras).
Los organizadores
buscan “convocar a la familia, en el receso escolar,
a un reencuentro con la creatividad, calidad, competitividad
internacional e historia, de la industria del juguete
argentino”
Este ha sido uno de los
aspectos más relevantes que hemos encontrado
en nuestra conversación con el directivo y en
el conocimiento de los propósitos que guían
la muestra. Obviamente no puede negarse un sesgo comercial
en el emprendimiento, pero considerar en este momento
temas tales como la integración de la familia
y el rechazo a juguetes que suelen disparar la violencia
infantil, creemos que debe merecer un sostenido apoyo
de la comunidad escolar, de las instituciones vinculadas
con la familia y de todos aquellos que deseamos desandar
este camino de desorden familiar, ético, moral,
formativo, a que nos han llevado la televisión,
el cine, la publicidad, la ausencia de ejemplos, el
aprecio de disvalores, gobiernos débiles, etc.,
para recobrar una sociedad donde el respeto sea la norma.
Los niños
que visiten la exposición podrán jugar
con los productos exhibidos en las actividades diseñadas,
que incluyen armado de bloques, juegos con masa, rompecabezas
de goma eva, casas de muñecas, juegos de salón,
rodados infantiles, juegos de plaza, rincón de
arte, mientrasque los papás, hermanos, tíos,
abuelos y demás acompañantes podrán
acompañar las funciones de dibujos animados,
show de circo y magia, la Banda de la Risa, un espectáculo
de Barbie en vivo, etc.
Uno de
los sitios privilegiados será el Museo de juguetes,
donde se podrán apreciar más de 400 piezas
que reconstruyen la historia de los juguetes fabricados
en el país.
Un adelanto de este escenario, hemos podido vivirlo,
por la cortesía de nuestro anfitrión,
en el propio “Castillo” de la calle Cochabamba,
donde las vitrinas que exhiben los juguetes nos permitieron
cerrar los ojos e iniciar un imaginario viaje hacia
atrás, para encontrarnos con la imagen de aquellos
años infantiles.. Que adulto no recuerda con
emoción las partidas con el Estanciero, el desafío
que implicaba el Cerebro mágico, la ilusión
de ver crecer el armado de diminutas casitas que nos
permitía El constructor infantil, el alegre andar
del Jeep loco, o el antiguo tamborcito de lata que golpeábamos
con palitos de madera.
Felicitamos
a los directivos de la Cámara de la Industria
Nacional del Juguete, por este regalo que harán
a la familia argentina y, especialmente, por los propósitos
éticos que privilegian la realización
de la muestra. Valdrá la pena gastar los pocos
pesitos del valor de la entrada al Centro de Exposiciones
Costa Salguero (Pabellón 6), porque seguramente
el momento de juego compartido con nuestros chicos será
también un regalo para con nuestra propia vida.
Nuestro reconocimiento para el Sr. José Antonio
Castro, a quien seguramente visitaremos luego de la
exposición, para conocer sus comentarios sobre
el final feliz de este cuento que empezará el
próximo 22 de julio..
Aníbal Lomba
www.nuevociclo.com.ar
Producción Propia
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