Palabras Patrias
En memoria
de mi abuelo,
Don Fausto Daniel Bautista,
quien me educó en este amor.-
“Si los pueblos no se ilustran,
si no se vulgarizan sus derechos,
si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y
lo que se
le debe, nuevas ilusiones se sucederán a las
antiguas, y después
de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres,
será tal vez
nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir la tiranía”
Mariano Moreno
(prólogo a la traducción de El Contrato
Social, 1.810).-
Hace ocho
años que escribo cada Mayo textos similares a
éste, con el fin de repartir escarapelas o cintas
con los colores de la Patria. En aquél tiempo,
yo era un adolescente lleno de ilusiones. Ya no. Sin
embargo, sigo aquí, sumido en este amor en el
cual fui educado, hondamente dichoso de mi argentinidad.
Con estás letras, pongo nuevamente en tus manos
una cinta con los colores de la Patria, para que destellen
en tu pecho con equivalente orgullo al que emergen de
mi corazón; te ruego los propagues, porque el
futuro de nuestra Nación necesita de un amor
cimentado en compromisos veraces, sinceros e íntegros.
Así, sólo así, brotará digno
nuestro porvenir y de ese retoño florecerá
el mañana de nuestros hijos y nuestros nietos,
quienes sabrán renunciar o aprender a amar a
su Patria gracias a nuestro ejemplo. Yo, he tenido la
dicha de estudiar, de encontrar en mi camino personas
virtuosas en abundancia, de haber sido cultivado en
éste amor. Yo, quiero tener un futuro acá,
en el país que me educó y me obsequió
su historia, sus paisajes, sus aires, su gente. Yo,
quiero ganarme el derecho a vivir en éste país
que amo, donde existen mis mortales y descansan mis
muertos. Es preciso amar a la Patria para tener el derecho
de forjar un futuro en ella, para fortalecerla y encumbrarla,
sólo así serán eternos nuestros
laureles y continuará tronando el grito sagrado
de libertad. El ser nacional es un valor que un pueblo
digno no debe ocultar ni perder. Desconozco cuál
será tu decisión. Hoy, como aquél
adolescente de hace ocho años que ya no soy,
fomento los mismos ideales enormemente orgulloso de
mi argentinidad, aún sin ilusiones; me siento
útil, al poner en un tus manos ésta cinta
con los colores de la Patria e invitarte a que me acompañes
en éste amor, de nosotros dependerá multiplicarlos
en este Mayo y para siempre.-
Gracias por leerme y por acompañarme.
¡Viva la Patria!.-
“. . . si te sientes demasiado
solo
busca entre el equipaje
allí dejé algo para ti
quizás no sea una palabra
o un canto alegre
pero será lindo
tener la bandera Argentina
en tus manos.”
Alejandro Daniel Domínguez
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Mayo 2006.
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