Imperdible
publicación editada por el Gobierno
de la Ciudad de Buenos Aires, Ministerio
de Cultura, a través de la Comisión
para la Preservación del Patrimonio
Histórico Cultural de la Ciudad de
Buenos Aires, que dirige la Lic. Leticia
Maronesse.
Hace unos años la
Comisión ya nos había regalado,
a los lectores, en su Colección Cuadernos
Educativos, una edición dedicada
a la Plaza de Mayo, que fue distribuida
esencialmente en los establecimientos escolares
y que, utilizada por los docentes para sus
clases alusivas, permitieron a miles de
alumnos tener una visión de la época
colonial, desacartonada, pero fundamentalmente
veraz, de lo que había sido nuestra
ciudad en sus primeros siglos de vida.
Esta vez, con mucho más
profundidad, mayores recursos técnicos
y una inmejorable impresión, la Comisión
pone al alcance de las escuelas públicas
(y del público en general que, suponemos,
podrá adquirirlo en la Tienda Cultural
de la Casa de la Cultura) un libro que con
el inestimable aporte del Arq. Carlos Moreno,
en Texto e Imágenes de la Primera
Parte: “La Plaza de Mayo, el Cabildo
y la Gente” y de la Lic. Leticia Marínese,
en la Segunda Parte: “La Plaza de
Mayo hoy” con fotografías de
archivo, se convierte - creemos –
en uno de los más serios aportes
a la memoria histórica, social y
cultural de nuestra Plaza de Mayo, incorporando
en su texto los aún frescos acontecimientos
de este siglo, no sin dejar de aportar sus
lúcidas versiones sobre cada tiempo.
En el prólogo la
Lic. Liliana Barela, Directora del Instituto
Histórico de la Ciudad de Buenos
Aires radiografía con la precisión
histórica que nos tiene acostumbrados,
en muy pocas líneas, 400 años
de historia. Las últimas palabras
de su texto ¡Todos a la plaza! constituye
para nosotros un desafío doble: No
olvidar que, según expresa la prologuista,
la plaza no es solo “un aspecto colorido
de nuestro paisaje urbano”, sino que
debe ser “ una reafirmación
permanente del carácter político
paradigmático” y, aquí
y ahora a introducirnos en las jugosas páginas
del libro.
Nuestra(s) Plaza de Mayo
fue presentado el miércoles 17 de
Octubre en el histórico salón
de la ex Sala de Representantes, en la Manzana
de las Luces, con la palabra de los autores
y de la Lic. Liliana Barela. Cerró
la presentación la subsecretaria
de Patrimonio Cultural del GCBA, Arq. María
de las Nieves Arias Incollá, quién
tras felicitar a los autores y congratularse
por la entrega de esta edición, se
refirió someramente al proyecto sobre
una nueva reforma de la Plaza de Mayo, como
parte de la celebración del Bicentenario.
Sin desmerecer ni emitir opinión
sobre el proyecto en sí, la Subsecretaria
ofreció su opinión en cuanto
que un proyecto de tanta significación
debió haber sido sometido a una discusión
más amplia de toda la sociedad, y
no ser resuelto en un reducido grupo de
trabajo.
Al respecto, este periódico
ofreció en su oportunidad su opinión
en cierta manera coincidente con lo expuesto
por la Arq. Arias Incolla, que los lectores
podrán encontrar en nuestro archivo
de “notas anteriores”. No obstante
nos permitimos transcribir su texto, para
quienes se sientan interesados en el tema.
¿HABRÁ UNA NUEVA PLAZA DE
MAYO?
Como en 1910 se preparan los fastos del
aniversario de la Revolución de Mayo,
esta vez su bicentenario. El gobierno de
la Ciudad, a través de su Jefe, Lic.
Jorge Telerman, anunció reciéntemente
que ya fue seleccionado el proyecto para
la remodelación de la Plaza de Mayo,
que corresponde al anteproyecto presentado
por los Arq. Silvia Colombo, Ignacio Montaldo
y Roberto Szaiber y un grupo de profesionales
colaboradores.
La totalidad de la prensa nacional destacó
el hecho, presentándose una breve
síntesis de las ideas que guiaron
a los autores del proyecto. Dice el comunicado
que se prevé “una arquitectura
donde el hecho formal sea un resultado a
posteriori y anuncia un único solado
continuo que cree un espacio flexible y
versatil, que pueda albergar los acontecimientos
futuros”
El trabajo ganador de los arquitectos Silvia
Colombo, Ignacio Montaldo y Roberto Szcraiber
-todos egresados y docentes de la UBA- propone
recuperar siete momentos de la historia
de la plaza mediante luces en el suelo que,
al encenderse, dejarán al descubierto
las distintas trazas que tuvo este espacio
cívico a lo largo de los últimos
dos siglos.
"Este va a ser uno
de los hitos del Bicentenario. Lo atractivo
de este proyecto es la resaltación
del valor patrimonial y de las personas
que pisaron esta plaza. Además, busca
hacer de este espacio un lugar vivible y
disfrutable, acorde con estos tiempos",
dijo ayer el jefe de gobierno porteño,
Jorge Telerman, durante el acto oficial
en el palacio municipal.
La plaza cambiará
sus baldosas rosas por un moderno piso gris
con las mencionadas luces que, durante el
día, por su color blanco, brindarán
un contraste visual. Habrá cuatro
fuentes que formarán un cuadrado
alrededor de la Pirámide de Mayo
y algunos árboles y palmeras aportarán
el toque verde y natural. Los bancos serán
de granito gris fimantado.
Los tradicionales canteros
tampoco estarán. "La idea es
hacer una plaza abierta, transitable, acorde
con los usos contemporáneos, pero
sin perder de vista su rica historia",
comentó Montaldo, que también
confirmó que las actuales farolas
se conservarán y se usarán,
como hasta ahora, como iluminación
general.
A la noche, la idea es programar
las luces del suelo -tipo Led, un material
de baja tensión- para que se enciendan
según las distintas secuencias, que
van desde 1802 hasta 2010. "Se puede
iluminar una sola y se tiene una idea de
cómo era la plaza en 1883, o todas
y se obtiene la plaza del Bicentenario",
explicó Montaldo.
Por haber sido primeros
en el concurso, los jóvenes arquitectos
ganaron $ 40.000 a cuenta de honorarios
futuros. Según Telerman, la nueva
plaza estará lista en un año,
aunque todavía falta desarrollar
el proyecto ejecutivo, que determinará
cómo se llevará a cabo la
idea original, y fijar los costos. Nadie
del gobierno se animó a precisar
cuánto saldrá materializar
el proyecto ganador.
Es bueno recordar aquí
que la histórica Plaza de Mayo fue
declarada Monumento Histórico Nacional
según Decreto 122.096 del 9 de junio
de 1942, en un todo de acuerdo con los términos
de la Ley Nº 12.665, dictada el 8 de
octubre de 1940.
Dicha norma fue ratificada y actualizada
según Ley 24.252/93 y, en su Art.
4º dispone que “los inmuebles
históricos no podrán ser sometidos
a reparaciones o restauraciones en todo
o en parte….sin aprobación
de la Comisión Nacional de Museos
y de Monumentos y de Lugares Históricos,
creada por la ley citada en el párrafo
anterior.
Quiere decir que la Plaza de Mayo, por mejor
voluntad y deseo que tenga el Sr. Jefe de
Gobierno de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires, está bajo jurisdicción
del Gobierno Nacional, con el que debió
consensuase la aprobación de la ide.
O quizá la idea misma haya llegado
al GCBA proveniente de la Secretaría
de Cultura de la Nación, a cargo
del Sr. José Nun y del Director Nacional
de Patrimonio y Museos, Dr. Américo
Castillo. El singular anteproyecto, que
hace trizas con la histórica Plaza
de Mayo, aquella que conocimos desde niño
en las ilustraciones de Billiken, fue aprobado
con el compromiso de respetarse las cuatro
palmeras, las cuatro fuentes, el mástil
de la bandera, el monumento al General Manuel
Belgrano y la Pirámida de Mayo. Toda
la parquización puede ser removida,
lográndose de tal forma una “plaza
seca”, especial para las grandes o
pequeñas concentraciones que espontáneamente
o dirigidas, puedan realizarse una vez terminada
la moderna remodelación.
Al respecto vamos a transcribir parte del
artículo publicado en Parque Chas
Web, firmado por la Dra. Sonia Berjman.
“El tema de la Plaza
de Mayo y del centro histórico de
la ciudad de Buenos Aires es de suma importancia.
La Plaza de Mayo NO es exclusivamente de
los porteños. Es de todos los argentinos.
Un niño de la Puna y otro de la Patagonia
se sienten hermanados por la legendaria
imagen del 25 de Mayo de 1810. Por el Cabildo,
por la Casa Rosada ... es decir: la Plaza
de Mayo y el centro histórico son
bienes patrimoniales tangibles de la Ciudad
de Buenos Aires pero tienen un valor intangible
colectivo para todos los argentinos. La
Plaza de Mayo pertenece a 36 millones de
argentinos.
Al ser un hito patrimonial preservado por
ley, no puede un funcionario "iluminado"
encargar intempestiva y arbitrariamente
a un profesional un proyecto de remodelación
o solicitar un concurso de arquitectura
para la presentación de proyectos
de "reciclaje". No es posible
remodelarla sino que hay que restaurarla.
….ver www.nuevociclo.com.ar.
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