Las ratas en Boedo se
adueñan hasta de los árboles
¿Alguna
vez en su rápido caminar nocturno por las calles
del barrio se detuvo a mirar detenidamente los árboles
que adornan nuestras aceras? Si no lo hizo y quiere
llevarse una inesperada sorpresa, hágalo. Se
encontrará más de una vez con un ejército
silencioso de EPYMIS RATTUS desfilando a "paso
vivo" frente a usted.
Si venciendo la sensación
de incredulidad y lógica repugnancia que el hecho
seguramente le producirá tiene gana de hacer
un ejercicio estadístico, lo invito a que se
cruce de vereda y lejos del asco trate de contarlas.
Seguramente no podrá creer el resultado. En mi
experiencia, que fue de terror, llegué a contar
-en no más de cinco minutos- más de 25
roedores, que demostraban estar bien alimentadas, que
por su tamaño bien podrían ser de la especie
del título. Pero todo no terminó allí.
Se las veía ágiles, corriendo de árbol
en árbol, de rama en rama, y lo mas impresionante,
es que cruzan por las conexiones de cables con una destreza
que envidiaría más de un deportista. ¿Qué
será mejor? Importar al barrio alguna gatería
y dejar a sus miembros sueltos por las calles del barrio,
dejando a ellos la tarea de hacer justicia o pasivamente
seguir mirando el espectáculo hasta que alguna
de los enfermedades que propagan estos roedores se manifiesten
en el vecindario?
A tener cuidado con los mascotas
Si usted tiene un perrito
(o perrazo), a los que no sabemos porque motivo se les
ha dado en llamar mascotas y lo saca a pasear por las
noches, asegúrese de dos cosas: primero que la
suerte que le depara tener una mascota, no se transforme
-para su vecino, su prójimo- en una desgracia.
No permita que su "perrito" vagabundee libremente
y deje sobre cualquier baldosa el recuerdo de sus excrementos.
Si el proceso digestivo se produce, lleve consigo la
palita y el sobre pare recogerlos según lo señalan
las normas de educación e higiene, además
de las legales. De lo segundo que deberá preocuparse
será que su animalito esté vacunado contra
la leptospirosis, para evitar el contagio de las enfermedades
transmitidas por los roedores, la más de las
veces fatal..
Ojos en la mira
Hacemos pública
esta denuncia en la esperanza que quienes tienen facultades
(y obligación) para defender la salud pública
de la ciudad arbitren en forma urgente las medidas profiláxicas
que las circunstancias aconsejan. Antes que lleguen
las lamentaciones y luego la frenética búsqueda
de funcionarios responsables.
Desconocemos el área
del Gobierno de la Ciudad que deberá asumir la
responsabilidad de la labor preventiva. Sabemos sí,
que existen varios organismos bajo cuya competencia
puede estar la labor: los Centros de Gestión
y Participación (¿no serán acaso
las próximas Comunas), Defensa Civil, la Secretaría
de Salud Pública, el Defensor del Pueblo de la
Ciudad, etc. etc De lo que se trata es de intervenir
en forma rápida, porque -ahora sin eufemismos-
las ratas se están apropiando de los árboles,
de los postes de cable, de las calles, constituyendo
un peligro para la salud de todo habitante de las zonas
afectadas. A poner los ojos en la mira, o a dejar que
el espectáculo continúe.
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Producción Propia
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