| Nosotros
continuaremos con nuestras campañas
sobre prevención de accidentes de tránsito
y prevención de las enfermedades del
tabaquismo. Refiriéndonos
a esta última sanción, que
lamentablemente aún no encontró
la sensibilidad suficiente en tres provincias
argentinas, ley que debemos al proyecto
de la diputada nacional Paula Bertol (CPC),
aprobado por unanimidad por sus colegas
de distintos bloques legislativos. Es que
no es fácil votar contra una ley
que trata de disminuir la cifra de 40.000
fallecimientos anuales producidos por enfermedades
del tabaco, 6.000 de los cuales son de fumadores
pasivos.
Lo
cierto es que la ley sigue imperfecta. Ya
son varios los artículos en los que
hicimos mención que debe prohibirse
totalmente el consumo en lugares públicos
y que la aceptación de espacios diferenciados
en cafés y restaurantes es una contradicción
con los fundamentos de la ley.
Espacios exclusivos para fumadores deben
ser atendidos por empleados gastronómicos
que durante horas aspiraran más humo
que antes, puesto que ahora su lugar de
trabajo es una campana absolutamente llena
de humo.
Esta
mañana tomamos café en la
reconocida confitería La Perla, de
Rivadavia y Jujuy. Al entrar al lugar nos
llamó la atención una puerta
de vidrio transparente, que se abría
y cerraba permanentemente por el paso de
personas y que llevaba a un espacio que
muy poca diferencia tiene con una campana
de cristal. Unos 14 m, de largo x 6 u 8m
de ancho, permiten a los fumadores despacharse
a gusto. Sobre otra de las paredes de la
campana, ya cerca del mostrador, otra puerta
que se abre y cierra constantemente, por
la cual desfilan los mozos y mozas que atienden
a la clientela enclaustrada.
Desde
ya que el humo filtra a través e
las aberturas inferiores de las puertas
y por el incesante abrir y cerrar de las
mismas. Consecuencia, en mayor o menor medida,
quienes estábamos del otro lado también
recibíamos partículas de nicotina
Pero
nuestra preocupación siguen siendo
los empleados. Seguras víctimas como
fumadores pasivos. Ocho horas trabajando
dentro de la campana, solo podrían
soportarse, con el tiempo, utilizando barbillos
y equipos de aire personales.
¿Y el gremio?
¿No tiene opinión?
Sra.
Diputada Paula Bertol. Es su deuda pendiente,
Eliminar esos espacios mal llamados para
fumadores, pues deberían llamarse
“Espacios para esperar la muerte de
trabajadores gastronómicos”
Excelente
y divertida medida de los propietarios del
café Esquina Sur, en San Juan y Boedo.
Un hermoso banco de madera, cómodo
con capacidad para tres o cuatro personas,
ubicado a nivel de calle, antes de la entrada
al salón, tiene un cartelito que
dice “Salón de fumar”.
Y allí se ve, tantas veces, algunos
parroquianos que salen unos minutos, fuman
y vuelven a entrar. .
Quedamos al aguardo
de los comentarios
de la Sra. Diputado.
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