JUAN PABLO II
Millones
de personas en el mundo, católicos y no católicos,
estuvieron durante horas frente a la pantalla de su
receptor de televisión o escuchando su radio,
con su corazón semi paralizado. Todos aguardaban
la triste y presentida noticia de la muerte del Sumo
Pontífice. Cuando el silencio de la noche en
la Ciudad Eterna era la más viva expresión
de la congoja del pueblo reunido en la Plaza de San
Pedro, las campanas de la basílica comenzaron
a sonar como en un triste lamento, al que como al unísono
se unió el llanto de miles de peregrinos desconsolados
ante el vacío espiritual que sentían dentro
suyo.
Eran las
21:37 horas y la noticia se extendió en segundos
por todo el mundo. Una hora y media antes, durante la
Santa Misa de la Divina Misericordia, celebrada en la
habitación del Santo Padre, éste había
recibido la Unción de los Enfermos, que ya se
le había administrado el jueves anterior.
Poco antes
de morir Juan Pablo II bendijo con las manos a los fieles
reunidos en la plaza San Pedro, restándole aún
fuerzas para pronunciar el “amén”
tras el rezo del rosario.
El portavoz de la
Santa Sede, Joaquín Navarro Valls informó
que habían podido reconstruir unas palabras pronunciadas
por el jefe de la Iglesia en referencia a los jóvenes
“Os he buscado, ahora vosotros venís a
mí y os doy las gracias”
Según el Cardenal Ratzinger,
el pontífice fue consciente de su inminente muerte,
habíendole ofrecido su último saludo.
EL
CÓNCLAVE
La primera Congregación
de Cardenales se realizará el 4 de abril a las
10:00 en la Sala Bologna del Palacio Apostólico,
en esta reunión podrán participar todos
los cardenales presentes, aún aquellos que por
su avanzada edad (mayores de 80 años), no podrán
formar parte del cónclave que elegirá
al nuevo Papa, limitado a los 117 purpurados que no
alcanzaron la edad límite.
NUEVO
CICLO se une al respetuoso homenaje que la
comunidad mundial brinda a Juan Pablo II, reconociendo
no solo la importancia de su mensaje pastoral, sino
su acción concreta en la lucha por un mundo mejor,
más democrático, más igualitario,
sin pobres ni excluidos. Su mensaje fue siempre de amor
y no supo de claudicaciones en la búsqueda del
diálogo, del entendimiento, de la paz. |