Quienes Somos
 Editorial
 Premios Recibidos
 19 Años en Acción
 Ultima Tapa
 Distribución
 Propuestas
 Anunciantes
 Interes General
 Almagro
 Boedo
 Caballito
 Flores
 P. Chacabuco
 P. Patricios
 Pompeya
 San Cristóbal
 Comisarías
 Bomberos
 Hospitales
 Emergencias
 Farmacias
 CGP
 Consulados
 Embajadas
 Trenes y Subtes
 Aguas Argentinas
 Entes Regulatorios
 Edenor
 Edesur
 Metrogas
 Telecom y Telefonía
 Registros Civiles
 Registro Industrial
 Registros Propiedad
 Registros Sociales
 Mascotas
 Bolsa de Trabajo
 El tiempo
 Web Mail
 Guia Telefónica
 Horóscopo
 Postales y Chistes
 Chequeo Virus Online
     
Contáctenos


27 DE FEBRERO:
CONMEMORACIÓN DEL NACIMIENTO DE NUESTRO HÉROE MÁXIMO


     En adhesión al recuerdo del natalicio del General José de San Martín, ofrecemos la colaboración, especial para este medio, remitida por el abogado, historiador y periodista, Dr. Eduardo Giorlandini, residente en la ciudad de Bahía Blanca, Miembro Correspondiente de la Junta de Estudios Históricos del Barrio de Boedo y de la Academia Porteña del Lunfardo.

ASÍ HABLÓ EL LIBERTADOR

Cuando siendo un infante lo llevaron a España
moró en ese país y asumió su exuberante idioma,
con su ritmo, sus modismos y esa mágica guitarra
que tocó ya muy mozo con sencillez asaz sonora.

Y llego a la Argentina para la gran hazaña,
trató con el pueblo desde que el sol asoma
y, con él, la voz de libertad en ese idioma
que es el de la gente de ébano, india y criolla.

También en esto otro lo presentó la historia,
muy alejado de la ilustración de rrivadavia.
Más, las melodías populares y la pose sin rabia
lo acercaron con pasión al destino de la gloria.

Qué importa si en un bando incitó a luchar sin ropa.
Qué interesan los vocablos cuando vale la memoria
de una palabra gruesa, expresiva, o alguna palabrota
que marcó con los hechos al godo, al maturrango.

Y dijo los dichos de andaluces y gitanos briosos,
junto a los propios de la región del patrio suelo,
parió las voces del trabajo, de la ciudad y el campo
y ante Simón Bolivar no alteró ese lenguaje claro:

¡ Pellejerías, sí! No fue por cierto un arrebato
el no querer a los reyunos. Tampoco a los macetas,
ni siquiera la intención de fundar el lunfardo,
pero fue llama la pasión por la Nación. ¡De veras!

Y pelear según proclama, y aunque sea en pelotas,
gritar con un carajo como ante la emboscada Sucre;
porque el valor, la fe y el empeño por el cual vino
explican el habla popular que ancestralmente brota.

Eduardo Giorlandini

Free counter and web stats