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INTERNAS ABIERTAS
Una muestra de civismo
y responsabilidad ciudadana brindaron los pocos ciento
de miles de votantes que se acercaron el domingo pasado
a expresar su opinión en los comicios que, en
nuestra ciudad, llevaron a cabo únicamente el
Partido Socialista y la U.C.R.
Visto desde el particular
punto de vista de este observador independiente, la
escasa cantidad de personas que creyeron en los procedimientos
democráticos y no vacilaron en dar unos minutos
de su tiempo al cometido propuesto tuvieron su merecido
premio. La elección de los mejores candidatos
propuestos.
En la U.C.R., luego del lamentable
espectáculo brindado en un medio televisivo donde
debatieron (?) el ex Jefe Comunal Dr. Facundo Suarez
Lastra y el popular actor cómico, devenido en
piquetero y político después que su fortuna
fue acorralada, el Sr. "Nito" Artaza, los
números indicaron que la gente prefirió
al pólitico experimentado sobre el novato improvisado.
De todas formas, el final feliz fue el abrazo, en la
"Casa Radical" donde ambos se prometieron
un accionar común contra el gobierno nacional.
Por el lado del Partido
Socialista, el triunfo por una mayoría del 70%
del actual presidente de la Comisión de Cultura
y Comunicación de la Legislatura Porteña,
prof. Norberto Laporta, sobre el ya repetido diputado
nacional Dr. Héctor Polino, nos permite creer
que la Cámara de Diputados del Parlamento Nacional
tendrá un ocupante digno de la tradición
socialista que, en 1904, estableciera el Dr. Alfredo
L. Palacios. Aquí en final no fue tan feliz,
ya que el candidato perdedor oscureció su participación
con denuncias sin mayor fundamento.
Los demás partidos
políticos que presentarán sus candidatos
en las elecciones de octubre no le dieron mérito
a las eventuales elecciones internas. En unos casos
con la chicana de integrar listas por fuera de la estructura
partidaria (caso del Partido Justicialista), en otros
porque el dedo del amo determinó la escala de
premios, en algunos porque las alianzas impusieron su
cálculo electoral y en pocos donde hubo consenso
sobre los mejores.
Es de esperar que todo
lo acontecido en estos últimos años, no
dos o cinco, sino veinte o treinta, nos impulse a pensar
seriamente en la importancia que tiene la boleta que
guardemos dentro del sobre cuyo destino final es la
urna. Creo que la mayoría de los habitantes de
este país se arrepintieron muchas veces del voto
otorgado, pero ese arrepentimiento, cuando llegó,
era ya tardío. Que no vuelva a sucedernos lo
mismo. La salud de la República lo demanda.
Aníbal Lomba
Especial para Nuevo Ciclo
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