Nadie
niega que el espíritu de la creación
de este organismo nacional no pueda estar
ajeno a los deseos de ninguna persona con
el más amplio sentido de la libertad
y la justicia. Pero, en los hechos, el accionar
de su directora, María José
Libertino, no parece compartir este criterio
de unidad y paz, sino –más
bien- su política, aceptada por el
Ejecutivo Nacional, está en las palabras,
acciones y proyectos, encaminada a desunir,
provocar el desencuentro, movilizar el conflicto.
Una
funcionaria que dirige el Instituto contra
la Discriminación no puede permitirse
responder una consulta periodística
diciendo que “Macri es Menem y López
Murphy y Olivera son De la Rúa”.
El primer artículo del buen funcionario
debe ser respetar las opiniones políticas
de sus adversarios y no descalificar, ofender,
discriminar al otro. Es el “derecho
de ser libres” por el que batalla
nuestro amigo el escritor Rodolfo Virginio
Leiro desde su reciente publicación
sobre el pasado argentino.
Entre los desatinos del INADI conducido
por la señora directora estuvo el
proyecto para eliminar el feriado nacional
del 12 de octubre, instituido en 1917 por
el Dr. Hipólito Yrigoyen durante
su primera presidencia y celebrado durante
noventa años, incluidas las dos presidencias
del Tte. General Juan D.Perón, entendiendo
que es “inadecuado e improcedente
el elogio de la conquista española”.
Acompañando sus palabras, un cable
distribuido por la agencia oficial de noticias
TELAM consideró la epopeya del Descubrimiento
de América como “el genocidio
más grande de la historia”
Ahora, la semana anterior, se elevó
un proyecto para legalizar el matrimonio
“gay”, considerando que negarlo
es discriminar. Un acto más de prepotencia
política que probablemente podrá
llevarse a cabo dada la automática
aprobación que, favorecidos por la
mayoría en ambas cámaras legislativas,
logran los proyectos kichneristas.
Lo que resulta
sintomático aun cuando no sorprendente,es
que la propuesta surge en forma casi inmediata
al conocimiento de las palabras de Monseñor
Jorge Casaretto, jefe de la Pastoral Social,
manifestando “que ahora concurre más
gente a buscar comida a nuestras sedes de
Cáritas que hace un tiempo”palabras
que molestaron a la Presidenta y varios
de sus ministros que basan las estadísticas
oficiales en los increíbles desajustes
del INDEC. No cabe duda que el proyecto
de la directora del INADI, a quién
acompaña una o dos legisladores,
se enmarca en el enfrentamiento con la Iglesia
Católica. El mantenimiento de la
designación de un embajador ante
la Santa Sede cuyo placet no fue obtenido,
el intento de eliminar el Vicariato Castrense,
el intento de eliminar el Tedeum que durante
189 años se llevó a cabo el
25 de mayo, para finalmente trasladarlo
a Salta y evitar así la palabra del
Primado de Argentina, son algunos de los
hechos que anteceden al proyecto de los
matrimonios gay. Sería bueno que
este proyecto fuera motivo de un plebiscito
no vinculante, para que toda la población
pudiera expresarse, no solo un pequeño
número de, en la mayor parte, desconocidos
legisladores del partido gobernante.
Fabián López
www.nuevociclo.com.ar
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