Fin de Fiesta en Boedo
Luego de una
semana de gran actividad institucional,
llegó el anunciado cierre de la fiesta.
Decenas de stand promoviendo
las actividades de distintas entidades no gubernamentales
y poco más allá una excelente feria artesanal.
En el centro, un escenario central sobre el cual actuaron
conjuntos musicales de distintos ritmos, oyéndose
y viendo bailar desde salsa hasta tango, pasando por
nuestro folclore y el rock, con el aporte especial del
internacional “Tata” Cedrón y su
grupo, novísimo vecino boedense que no vaciló
–como otras veces- en aportar desinteresadamente
su arte en beneficio de un espectáculo popular.
El nivel de organización,
que estuvo cargo del Centro de Gestión y Participación
N° 6, alcanzó un muy buen nivel, mereciendo
destacarse la colocación de un importante número
de sillas frente al escenario, a modo de platea, permitiendo
de tal forma la permanencia en el lugar de personas
de edad y de la familia en su conjunto.
La jornada se inició
con el descubrimiento de una placa recordativa de la
actuación de Carlos Gardel en el que fuera cine-teatro
Los Andes, solar ocupado hoy por un conocido supermercado.
Este nuevo mojón que advierte al transeúnte
sobre la historia socio cultural del barrio fue iniciativa
del Rotary Club de Boedo y de la Junta de Estudios Históricos
de Boedo.
Casi paralelamente comenzó
el desfile de murgas que, como siempre, otorgaron un
necesario toque de alegría. Fue interesante observar
la labor de artistas plásticos, que paleta, pinceles
en manos, pomos y cartones, fijaban en imágenes
personales su visión sobre distintos
lugares de la Av. Boedo.
En definitiva, la suma
de esfuerzos de las organizaciones vecinales integrantes
de la Red de Cultura de Boedo, cuya mención ofrecemos
en la nota sobre el acto de apertura realizado el 25
de julio, tuvo su recompensa en el alto interés
despertado en la comunidad barrial, demostrado por la
presencia de miles de personas, que durante más
de seis horas recorrieron el tramo asignado a los festejos.
Como miembro de varias
de las entidades integrantes de dicha Red, pienso que
deberá analizarse, en futuros emprendimientos
de este tipo, si es válida la presencia de entidades
que no integran la Red y cuya finalidad es eminentemente
política. Creo, interpretando a muchas personas
que me hicieran llegar sus comentarios, que el respecto
a la pluralidad de ideas no significa admitir la mezcla
de actividades que pretendemos culturales (de allí
el nombre de Red), con propagandas de tipo ideológico,
cualquiera fuera el origen de las mismas. Me hubiera
gustado ver más banderas argentinas, o de la
Ciudad de Buenos Aires en lugar de estandartes claramente
embanderados con determinados sentimientos políticos.
Aníbal Lomba
Director Periodístico / Producción
Propia