Quienes Somos
 Editorial
 Premios Recibidos
 19 Años en Acción
 Ultima Tapa
 Distribución
 Propuestas
 Anunciantes
 Interes General
 Almagro
 Boedo
 Caballito
 Flores
 P. Chacabuco
 P. Patricios
 Pompeya
 San Cristóbal
 Comisarías
 Bomberos
 Hospitales
 Emergencias
 Farmacias
 CGP
 Consulados
 Embajadas
 Trenes y Subtes
 Aguas Argentinas
 Entes Regulatorios
 Edenor
 Edesur
 Metrogas
 Telecom y Telefonía
 Registros Civiles
 Registro Industrial
 Registros Propiedad
 Registros Sociales
 Mascotas
 Bolsa de Trabajo
 El tiempo
 Web Mail
 Guia Telefónica
 Horóscopo
 Postales y Chistes
 Chequeo Virus Online
 

 

Página de inicio?  
Contáctenos
     

 



FACUNDO DI FILIPPO Y ELVIO VITALI
PRESENTAN UN PROYECTO DE LEY DE AJUSTE Y DISCRIMINACION CONTRA LOS MEDIOS BARRIALES

 
 

    Creemos que, equivocadamente, los citados legisladores porteños han pergeñado un proyecto de ley que tiende a modificar la actual reglamentación que rige el funcionamiento de la Red de Medios Barriales de Comunicación. Decimos equivocadamente ya que resulta impensable que nuestros representantes en la Legislatura se apresuren a dictar leyes de contramano a los intereses de la ciudadanía, sin un debido análisis previo y confrontación de ideas con las personas o grupos interesados en el tema. Los medios barriales de comunicación social, como ha dado en llamarse a las casi cien publicaciones gráficas (diarios o revistas) que se distribuyen gratuitamente en todo el distrito capitalino, sumando miles de ejemplares, que incluyen además a la programación radial que por distintas emisoras se realicen con igual propósito, o las decenas de sitios que en la web llevan información barrial y de la ciudad de Buenos Aires por el mundo globalizado, son medios periodísticos sostenidos casi exclusivamente con el esfuerzo personal de unos pocos editores y colaboradores próximos, que en esporádicas ocasiones alcanzan para sostener los costos de edición y/o producción.
     Son tribunas a veces de pensamiento y de expresión crítica, o de denuncia, pero casi sin excepción ajenos a los intereses políticos de determinados partidos políticos.

     Por eso nos llama la atención este súbito interés por aprobar una legislación sin duda destinada a dificultar la continuidad y sostenimiento de estos medios, verdaderos artífices en la comunicación entre vecinos de distintos barrios. Ya en la actualidad y desde hace un tiempo la Red de Medios vio dificultado su accionar por distintas medidas tomadas por las autoridades de control, pero siempre se han olvidado de señalar que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires hace ya ocho o nueve meses que no abona a los medios el importe de las pautas publicitarias que la ley le impone, llevando a muchos de ellos a una situación de inminente cierre, agravado por el incesante aumento de los costos de papel e impresión, cuyo incremento nada tiene que ver con los artificios de las estadísticas oficiales sobre el costo de vida.

    Hemos estado en contacto con los diputados mencionados, en reuniones en algún momento ríspidas, por la incomprensión ante los argumentos presentados por los dirigentes de la Red de Medios. No obstante estos desencuentros verbales nos hemos llevado la impresión que se volverá a analizar el proyecto y, si no fuera así, estamos seguros que su tratamiento en Comisión llevará a una segura discusión que dificultará su tratamiento en el plenario y, aún así, de llegarse a éste, dudamos pueda obtenerse la mayoría necesaria para su aprobación.

    Una lectura más fina y política del proyecto, nos haría creer que estaríamos frente a una ley “chavista” de cercenamiento de la libertad de prensa, en línea con el conocido desapego que el Gobierno Nacional tiene por los medios de difusión de cualquier tipo, salvo los bendecidos por la estructura oficial.

Para concluir, transcribiremos a continuación el editorial publicado por nuestro colega de www.ensantelmo.com.ar sobre el tema:

    Busca silenciar las voces populares y alternativas. Prohíbe la publicidad del Gobierno de la Ciudad en más de un medio de un mismo editor de medios barriales de distribución gratuita. Establece para los sitios digitales una pauta que no llega al 0,2 por ciento del valor más bajo de la página 7 de Clarín. Exige a quienes quieran integrar el Registro de Medios Vecinales acreditar el cumplimiento de obligaciones fiscales y un mínimo de dos años de antigüedad para que puedan obtener una publicidad oficial. Crea un Jurado para controlar a los medios barriales integrado por legisladores, académicos y representantes de los medios masivos.

El legislador del Frente Para la Victoria y presidente de la Comisión de Comunicación Social de la Legislatura, Elvio Vitali, junto con el legislador del ARI, Facundo Di Filippo, presentaron el 1 de agosto el proyecto “Regulación de la contraprestación publicitaria de los Medios Vecinales de Comunicación Social con el Gobierno de la Ciudad” (1723-D-2007), que restringe las pautas publicitarias a los medios barriales.
     Después de movilizarse durante años con el apoyo de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires, la Defensoría de Pueblo y de los vecinos, los medios barriales de distribución gratuita consiguieron, en el 2002, que se reglamentara la ordenanza 52.360/97. El ordenamiento legal, vigente en la actualidad, establece la obligación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de crear un Registro de Medios Vecinales y de incluir pautas publicitarias en los medios barriales de distribución gratuita que lo integran. Fue un avance contra la arbitrariedad y discriminación en la publicidad, ya que a partir de ella y por primera vez, sin depender del contenido o de la voluntad de los funcionarios de turno, la Ciudad fue obligada a publicar en los medios barriales.
    Conforme lo establecido, para acceder a la publicidad oficial, los medios barriales del Registro tienen que tener una antigüedad mínima de un año, la mitad de sus contenidos vinculada a los barrios y a la ciudad, menos del 50 por ciento de publicidad, tener un tiraje mínimo de 2 mil ejemplares y estar, en el caso de los medios gráficos, inscriptos en el Registro de la Propiedad Intelectual, entre otros requisitos.
     En el año 2006 hubo 90 integrantes del Registro de Medios Vecinales. Estos medios reciben un aviso todos los meses. Sumadas las más de mil pautas que recibieron el año pasado, no llegaron al 1,5 % del total del gasto oficial de publicidad del Gobierno de la Ciudad.
   Para limitar la posibilidad de que las publicaciones que expresan las voces de los vecinos accedan a pautas del Gobierno de la Ciudad, Vitali y Di Filippo buscan imponer una antigüedad mínima de dos años (el doble de la exigida en la actualidad), impiden por ley que los editores barriales reciban publicidad en más de un medio, imponen obligaciones fiscales, rebajan los montos actuales de las pautas en algunos casos en más de un 60% y establecen una polémico Jurado evaluador.
En el caso de las web el monto de la pauta pensada en el proyecto de Di Filippo y Vitali no alcanza a la cuarta parte de un salario mínimo.
     El proyecto “Regulación de las contraprestaciones publicitarias de los medios vecinales de Comunicación Social con el Gobierno de la Ciudad”, busca ahogar económicamente a los medios barriales, ya que impone todas las restricciones posibles para acceder a la pauta oficial y establece un ajuste de tal magnitud, que a los medios les dejará de servir la publicidad oficial.
De aprobarse el proyecto de Di Filippo y Vitali, para que los medios barriales puedan acceder a un “sistema de estímulo a la calidad en la producción editorial”, habrá un Jurado. Estará integrado por tres miembros designados por la Legislatura, tres académicos y tres representantes de medios masivos (los menos interesados en su existencia, por no decir los directamente interesados en que dejen de existir), los medios barriales no tendrán ninguna representación.
     “Ante el fenómeno de concentración empresaria, uniformidad de voces y despunte tecnológico informático que caracteriza a los llamados “multimedios”, verdaderos oligopolios informativos, la prensa vecinal, básicamente gráfica y emisoras radiales de frecuencia modulada, logró convertirse en la otra “otra voz” o la “voz alternativa” y hasta en la única voz propaladora de la opinión de cada barrio, lo cual, a su vez, garantiza en la práctica la democratización de la información y se constituye en un reaseguro para la vigencia de los preceptos constitucionales de libertad de prensa y expresión”, reconocen Di Filippo y Vitali en los Fundamentos del proyecto.
     “Es que los medios vecinales contribuyeron –y contribuyen- a rescatar la identidad, la historia y las distintas manifestaciones artísticas, culturales y sociales de cada barrio”, admiten los legisladores en la Fundamentación de la ley.
    Su proyecto en cambio, les exige a los medios barriales múltiples requisitos y controles que no se le piden a los dueños de los grandes multimedios.
Su propuesta restringe y dificulta al máximo el acceso de los medios barriales a la pauta estatal. Ahoga económicamente y discrimina a los medios vecinales. Al impulsar una publicidad de un monto más parecido a una propina que a un aviso, Di Filippo y Vitali buscan disminuir aún más el escaso el apoyo del Estado a los medios en los que las voces alternativas y populares tienen espacios de expresión.

Mario J. Bruno
Director-Propietario


www.nuevociclo.com.ar
Producción Propia

Más noticias

 

 
 

  

  

  


 

>>>Volver

 
 
     
Resolución recomendada 800x600 © Copyright 2001 - Nuevo Ciclo.com Todos los derechos reservados
     Ir Arriba
            >>>WebMaster