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WENCESLAO BLANCO:
El último habitante de la ex Estación Vail

 
 

     Como anticipo a una nota mayor que brindaremos en la edición aniversario del periódico Nuevo Ciclo, y como recuerdo al aniversario del primer viaje de prueba del tranvía eléctrico, realizado el 7 de septiembre de 1897 por la Compañía La Capital, uniendo el trayecto Boedo- San José de Flores, previo a la inauguración de la primera línea completa y eléctrica de Buenos Aires, que recorrería dicho tramo, ofrecemos en exclusiva una de las fotografías obtenidas en el actual predio abandonado y semi destruido de la vieja estación, que muy pronto constituirá el anhelado espacio verde del barrio, al inaugurarse -Gobierno de la Ciudad mediante- la plaza “Mariano Boedo” .

     En ella se observará la oficina donde los “guardas” se presentaban a efectuar las rendiciones de dinero, y junto la ventanilla que se utilizaba para la recepción, la figura de una persona que no es otro que el Sr. Wenceslao Blanco, hijo de quién fuera el último Jefe de la estación, que vivió en el lugar más allá del cierre de la actividad tranviaria, durante varios años.

     Recorrer la construcción aún en pie con Blanco y su esposa, que también visitaba a Wenceslao en su época de noviazgo, es ir -para él- rememorando muchos años de su vida y, para nosotros, imaginando el ayer de la Estación Vail. Conocemos así que cosas, en la deteriora construcción, permanecen fieles a su estructura original y cuales han sufrido cambios, seguramente realizados por los posteriores propietarios del lugar para adecuar el edificio a las nuevas actividades.

     Casi como en un espejo, Wenseslao Blanco recordaba paso a paso el dormitorio de sus padres, el suyo propio, el lugar donde estudiaba, el “comedor”, la cocina, la recepción de personal, contando anécdotas sobre algunos aspectos de la actividad de su padre y el desenvolvimiento de aquel garaje de tranvías, que en la primera década del siglo XX quiso incendiar Cayetano Santos Godino (el Petiso Orejudo), salvándose de la quemazón por la oportuna intervención de un capataz de la estación, dirigida en ese momento por un señor de nacionalidad uruguaya, llamado Antonio Braccheti.(*).

     Dado que las reglas que rigen la aceptación en la Red de Medios Vecinales de Comunicación nos imposibilita publicar en los dos medios (www.nuevociclo.com.ar y Nuevo Ciclo, edición gráfica) los mismos contenidos, quienes estén interesados en la nota completa que se publicará en el periódico, pueden solicitarla a periodiconuevociclo@yahoo.com.ar y gustosamente la enviaremos con el resto de los registros fotográficos.

Aníbal Lomba

* La leyenda del petiso orejudo: Cayetano Santos Godino, Leonel Contreras, Ediciones Turísticas de Mario Banchik, Buenos Aires, 2007
Especial para www.nuevociclo.com.ar
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