Continúan los accidentes de tránsito
en nuestra ciudad, esta vez en el corazón de
Boedo
Un triple
choque de automóviles ocurrió en las primeras
horas de la tarde a pocos metros de nuestra redacción,
en la intersección de Quintino Bocayuva y Avenida
Juan de Garay. Además de la secuela de heridos,
el hecho insólito lo constituyó una de
las conductoras que, seguramente asustada por la violencia
del choque, abandono su vehículo y se alejó
corriendo para refugiarse en un domicilio próximo
, víctima de un ataque de nervios.
Fuentes
policiales informaron que el hecho ocurrió a
las 15:30 en Garay y Quintino Bocayuva.
En esa esquina confluyeron
una camioneta Fiat Fiorino, donde viajaba una familia
integrada por un matrimonio y sus dos hijos, y un Citroen
C3, conducido por un hombre.
Según
relataron testigos a la policía, la Fiorino circulaba
por la avenida Garay, acompañando la onda verde,
aunque al llegar a Quintino Bocayuva el semáforo
ya estaba en rojo.
El Citroen, que al parecer estaba esperando que lo habilitara
el semáforo sobre la calle transversal, como
es usual reinició la marcha casi sin esperar
y se encontró con la camioneta, produciéndose
una violenta colisión.
De acuerdo
con la versión de uno de los efectivos policiales,
la Fiorino al recibir el impacto del otro rodado hizo
un trompo de 360 grados y, sin control avanzó
unos 20 metros, chocando entonces contra un Fiat Siena,
conducido por una persona del sexo femenino. Ésta,
única involucrada que resultó ilesa, en
una reacción insólita salió corriendo
del vehículo e ingresó a un edificio de
las inmediaciones, aparentemente por un ataque nervioso.
En tanto,
el matrimonio y sus dos hijos de 8 y 12 años,
que viajaban en la Fiorino, al igual que el propietario
del Citroen, fueron trasladados al hospital Durand,
con heridas de distinta consideración.
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