Calculan
que para el 2006 la construcción seguirá
creciendo
Cualquier
persona que camine por calles de algunos barrios porteños,
entre ellos Boedo, Caballito, Almagro, podrá
advertir un sinnúmero de obras en construcción,
la mayor parte de ellas en altura. Ya en nuestra edición
gráfica de hace dos meses dimos cuenta de esta
circunstancia puntualizando algunos aspectos de este
desarrollo inmobiliario.
Según opinión de los expertos, se estima
que en el corriente año el incremento alcanzará
al 20%, esperándose para el próximo 2007
una leve disminución en las cifras.
El auge
de la construcción es un generador de nuevos
puestos de trabajo, dada la cantidad de sectores vinculados
a la industria de la construcción- Según
serios encuestadores, se estima que será necesario
cubrir 82.000 nuevos puestos de trabajo.El crecimiento
del país y la baja de los índices de desempleo
son beneficios indudables surgidos de esta actividad.
Lamentablemente aún deberá corregirse
la vieja idea del “trabajo en negro”, que
solo beneficia al empresario con un mayor lucro, pero
perjudica al sector obrero, que carece de protección
previsional y asistencia médica. Se calcula que
el 40% de los nuevos puestos de trabajo serán
cubieertos bajo estas precarias condiciones laborales.
Corresponderá a las autoridades responsables
de las distintas áreas de control intensificar
las inspecciones, encontrar nuevos métodos de
vigilancia. La colaboración del sindicalismo
serio es imprescindible no solo como colaboración
con las autoridades, sino para convencer a los trabajadores
para que no acepten condiciones de servilismo y denuncien
las evasiones de aportes jubilatorios, etc.
Los gobiernos, nacional,
provinciales y municipales están realizando y
prometiendo la ejecución de importantes obras
públicas, tanto en orden a la infraestructura
que el país necesita modernizar y mantener, como
en la construcción de viviendas populares.
La Argentina está
necesitando urgentemente recomponer su industria: incrementar
las fuentes de trabajo será la única forma
de marchar, poco a poco, hacia la meta de eliminación
de la marginación y la pobreza.
Hace falta la inversión en hospitales y centros
de salud en todo el país, de escuelas y talleres
de aprendizaje, en la construcción de miles de
viviendas, en obras de saneamiento.
Seguramente así
disminuirá el desempleo, la desnutrición,
el abandono familiar.
Pero no
debe olvidarse que muchas veces los porcentajes también
ocultan otras realidades. Sí, la construcción
creció un 20%, pero cuanto de ello pertenece
a viviendas de gran lujo, a hoteles cionco estrellas,
a emprendimientos en clubes o barrios cerrados?
En el
caso de Boedo y los barrios vecinos, las torres y edificios
en altura se autorizan sin relevamientos previos acerca
de la existencia de redes cloacales que puedan soportar
tan notorio incremento, dela posibilidad de brindar
eficientemente los otros servicios públicos.
¿Hay jardines maternales, jardines de infantes,
aulas en las esuelas con posibilidad de albergar a los
niños de las nuevas familias?
En el
vecino barrio de Caballito un movimiento vecinal realizó
un censo de los edificios en curso de construcción
o listos para iniciarla, cuyos resultados valdría
la pena conocer.
Por ahora,
lo positivo supera las faces negativas del reconocido
incremento de la inversión inmobiliaria y de
obra pública.
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