Las
últimas lluvias nos permitieron ser
testigos de un espectáculo si se quiere
inusual: bolsas de residuos flotando, como
pequeñas balsas blancas, en la corriente
de los rios artificiales creados por la intensa
lluvia. La crónica periodística
de los días siguientes al fin de semana
ofrecieron las declaraciones más dispares,
envueltas en vedadas o explícitas acusaciones
de vecinos, funcionarios, políticos,
periodistas, etc.
Quién firma
esta nota ha formado parte, durante varios
meses, de la Comisión de Higiene Urbana
que funciona en los Centros de Gestión
y Participación (ahora Comunal) desde
hace varios años. Estas comisiones,
que se reúnen regularmente una vez
por mes, están integradas por representantes
de la Dirección General de Limpieza
del GCBA, del Ente Regulador de los Servicios
Públicos, de la Dirección de
Mantenimiento Barrial, de representantes de
las empresas concesionarias del servicio,
por el representante de la empresa auditora
de los servicios, un miembro del CGPC y por
representación de vecinos y representantes
de instituciones no gubernamentales del barrio,
en estos dos últimos casos elegidos
por sorteo entre los postulantes que se inscriban
en su momento.
Durante el curso de las reuniones los funcionarios
hacen conocer los reclamos recibidos en el
período, las empresas concesionarias
ofrecen sus opiniones al respecto de cada
punto, se hacen cargo de las observaciones
y ofrecen un testimonio amplio de su accionar
durante el mes anterior. Se da cuenta de lo
actuado con respecto a los reclamos que se
habían recibido 30 días antes.
Los vecinos, por su parte, ofrecen su versión
sobre el estado de limpieza de las calles
de su barrio, de las zonas de mayor impacto,
dan sus sugerencias que son tomadas en cuenta,
participan en las campañas de prevención,
etc.
De todo cuanto ocurre
queda constancia en un libro de actas firmado
por todos los presentes.
En el caso particular que me atañe,
la empresa concesionaria concurrente es Urbasur,
cuyo centro de reclamos es 0800 888 2322.
Su labor cubre los barrios, o parte de ellos,
de Villa Soldati, Nueva Pompeya, Parque Patricios,
Parque Chacabuco, Caballito, Almagro, Boedo
y San Cristóbal..
El trabajo conjunto de todos los entes citados,
el control que se cumple sobre la gestión
de las empresas y el empeño en mantener
“una ciudad más limpia”
es casi una consigna obligatoria.
Sin embargo, por más voluntad y refuerzo
de tareas que realizan las empresas, los barrios
mantienen esquinas de suciedad crónica,
vecinos que no cumplen con los horarios reglamentados,
robo de cestos de residuos, etc. Urbasur realiza
también lavado de aceras, retiro de
residuos voluminosos, barrido de vía
pública, etc. Estas tareas se realizan,
incluso, los días domingo.
Como muestra
de la indolencia y descuido de los vecinos
y del cumplimiento de las pautas por Urbasur,
ofrecemos tres registros fotográficos
obtenidos el domingo 25, antes del mediodía,
sobre las avenidas Boedo y San Juan.
Resumen: Una ciudad limpia depende, exclusivamente,
de sus habitantes. Aníbal
Lomba
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