Después de tanto sufrimiento:
Chau... ¡Hasta el 2010!
Así despedimos
a nuestra selección, ¡quién se hubiera
imaginado que hasta aquí llegaría el plantel!
Antes de la definición por tiros de penal la
suerte podría haber sido para cualquiera de los
dos, pero –lamentablemente- siempre queda uno;
esta vez le tocó al dueño de casa: Alemania.
El partido
estaba para el equipo argentino, porque había
hecho más mérito y jugado mucho mejor,
a pesar que por momentos llegaban sin poder definir,
se vio durante todo el partido una selección
argentina superior y con ganas de pasar a la siguiente
ronda (semifinales), pero el fútbol es así,
el que gana, gana, no importa quien juegue mejor.
La Copa del Mundo
hay que jugarla poniendo toda la pasión en la
cancha, y así lo hizo Argentina, pero los “12
pasos” nos jugaron en contra, con esos dos penales
atajados que nos dejaron fuera del Mundial 2006. Quizá
esto se veía venir durante el desarrollo del
partido, cuando el técnico reemplazó a
Riquelme, que no obstante su cansancio se esmeró
y mucho para tener todo controlado; finalizado el partido
muchos se preguntan, o nos preguntamos, sobre los cambios
que realizó el técnico:¿porque
no lo incluyó a Messi, o tal vez a Saviola, que
tan bien venía jugando en los partidos anteriores?
Tal vez la historia hubiera sido otra. O no.
A muchos jugadores
de los nuestros, después de la derrota, se los
vio con lágrimas en los ojos, porque no creían,
de la manera que estaban jugando, que podrián
quedar eliminados. Para unos habrá revancha en
el próximo mundial mientras que para otros, las
oportunidades no se repetirán.
En poco tiempo
este mundial será un recuerdo y comenzará
a hablarse del 2010, y surgirán nuevas hipótesis,
las habituales discusiones, la lucha de intereses que
se produce siempre alrededor de un espectáculo
de nivel mundial que mueve miles de millones- seguramente
tendremos un nuevo técnico (¿alguien duda
acerca de quién será el elegido?). Pero
no hay que dejar de lado el reconocimiento por todo
el empeño de los jugadores de este plantel, porque
dejaron todo en la cancha, a pesar que las cosas no
salieran como uno hubiera querido. Es indudable que
quedar fuera de la Copa del Mundo, es siempre una desilusión
muy grande en el corazón de todos los argentinos
Lástima esa última
imagen de pelea, de entreveros, que desluce lo que hasta
allí había sido un irreprochable comportamiento
dentro y fuera de la cancha. Estoy viendo –en
estos momentos – el saludo de los jugadores ucranianos
y el cambio de sus camisetas con sus ocasionales vencedores,
el equipo italiano. En todos, ganadores y perdedores
hay tranquilidad, alegría y tristeza pero con
mesura. Es un ejemplo.
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