Quienes Somos
 Editorial
 Premios Recibidos
 15 Años en Acción
 Ultima Tapa
 Distribución
 Propuestas
 Anunciantes
 Interes General
 Almagro
 Boedo
 Caballito
 Flores
 P. Chacabuco
 P. Patricios
 Pompeya
 San Cristóbal
 Comisarías
 Bomberos
 Hospitales
 Emergencias
 Farmacias
 CGP
 Consulados
 Embajadas
 Trenes y Subtes
 Aguas Argentinas
 Entes Regulatorios
 Edenor
 Edesur
 Metrogas
 Telecom y Telefonía
 Registros Civiles
 Registro Industrial
 Registros Propiedad
 Registros Sociales
 Mascotas
 Bolsa de Trabajo
 El tiempo
 Web Mail
 Guia Telefónica
 Horóscopo
 Postales y Chistes
 Chequeo Virus Online
     
Contáctenos


BOEDO Y OTROS BARRIOS SIN ESCENARIOS PARA PEQUEÑAS REPRESENTACIONES

     Desde hace varios días, semanas podríamos decir, parecería que una desenfrenada como injusta campaña de persecución se ha desatado contra los pequeños locales barriales en que habitualmente se presentan conjuntos musicales o teatrales que no tienen cabida en los grandes centros del espectáculo comercial, con asistencia de unos pocos centenares de personas, en el mejor de los casos.

     Así parecen confirmarlo las numerosas denuncias recibidas, la alarma de las instituciones afectadas, las múltiples declaraciones efectuadas por los damnificados. El hecho alcanzó tal magnitud, por lo desproporcionado de las medidas, que finalmente llegó a los grandes medios de circulación nacional, como el matutino Clarín, que se ocupó el pasado sábado 28 con amplitud de espacio de cuanto viene ocurriendo, visitando sus periodistas el Clun Gon, uno de los locales perjudicados por la “clausura del escenario”.


"Boedo está sin escenario" (nota con la foto de Alberto y Noemí)

     Su historia podría servir de guión para otra película nostálgica. Como en muchos clubes de barrio, en sus salones se celebraron bailes, se conocieron parejas y se sucedieron generaciones. El Club GON (Pavón 3918) tiene 81 años: su embrión fue el Juan de Garay, fundado en 1925, y que más adelante se fusionó con los clubes Odeón y Neptunia, también de Boedo.

     "La gente venía a jugar a las cartas y a charlar —cuenta Alberto Venturiello, presidente del GON—. El Neptunia tenía equipo de fútbol. Y música, con orquestas importantes: Canaro, Troilo. Sus bailes de carnaval superaban a los de San Lorenzo".

     A fines de los 60, la actividad se redujo. Pero tras la crisis de 2001, los clubes renacieron como lugar de encuentro y sede cultural para los vecinos. En el GON hubo un ciclo de orquestas típicas y puestas de la Agrupación Lírica Argentina, con una entrada de $ 5. "Acá tienen un espacio los artistas locales, jóvenes o poco conocidos", dice Alberto.

     O al menos lo tenían. "El 17 de septiembre nos clausuraron el escenario —explica Noemí Onetto, su esposa—. Esa noche estaba tocando un grupo rock del barrio, Manzana Podrida. Fue algo armado con poco tiempo y la entrada era un alimento para un comedor de Ciudad Oculta. Había 80 personas, la mitad jubilados del centro que funciona en el GON. Los inspectores dijeron que tendríamos que haber pedido un permiso un mes antes. Algo imposible".
"Hacen falta normas específicas para lugares chicos", dice Alberto. "No ganamos dinero —agrega Noemí—. Hacemos esto por vocación de servicio".

http://www.clarin.com/diario/2006/10/28/laciudad/h-05602.htm

      Hemos estad conversando con Ildefonso Pereyra, que fue el fundador de la Unión de Orquestas Típicas, una entidad que agrupa a menos de una decena de conjuntos formados por jóvenes músicos, intérpretes de nuestra música ciudadana
     El dirigente nos señalaba las causas verdaderamente sorprendentes de las clausuras, por ejemplo, no tener en los baños dispenser de preservativos, por tener un calefón apagado o porque quién cuidaba la puerta no se hallaba registrado como “patovica”
     Estas clausuras no hay duda que responden a una política de ahogo de los pequeños espacios donde se toca música en vivo. Nadie niega la necesidad de establecer normas de seguridad e higiene, pero las mismas deben ser claras y –fundamentalmente- de posible cumplimiento. No se puede exigir a un pequeño club de barrio al que asisten 80, 100 o 200 personas, la permanencia de una ambulancia en la puerta, por ejemplo. Tampoco se pueden aplicar multas impagables, que terminarán finalmente con lo poco que queda de los clubes barriales. El Sindicato Argentino de Músicos (SAdeM) y la Unión de Músicos Independientes (UMI) comparten la misma posición. Tanto que protestarán frente a la Jefatura de Gobierno el martes a las 18, para decirle no a las clausuras y pedir que se habiliten más lugares de música en vivo.

     Lo que es extraño, que los escenarios oficiales, como los que brindan los Centros Culturales barriales, no están sujetos al parecer a este tipo de verificaciones y mucho menos a clausuras y multas. En este momento se están celebrando en la ciudad jornadas de música folclórica ¿ El Centro Cultural Caseros, el Julian Centeya, la Casa de la Provincia de Tucumán, ofrecerán las seguridades exigidas? No recordamos haber visto dispenser de preservativos en los baños de alguno de estos locales.

     Esperamos que los funcionarios a cargo del área escuchen todas las campanas y también que los propietarios de locales, dentro de sus posibilidades, acaten al máximo las reglamentaciones que se dicten. Creemos que todo tendrá un final feliz. Por la buena voluntad de los funcionarios, la movilización de los afectados y el apoyo de los vecindarios.

www.nuevociclo.com.ar
Producción Propia

Más noticias

      
     
  Free counter and web stats