Se
trata de un atentado perpetrado en la calle
Boedo 665, en el mes de septiembre de 1922
y si bien no podría determinar con
exactitud si se encontraba en aquellos años
en los predios que confinan el perímetro
de nuestra barriada, es de importancia señalar
que ocurrió en nuestra arteria principal.
Los datos
que se relacionan con este acontecimiento
que en su momento conmovió al barrio,
los extraigo de la revista Gran Guiñol
, un semanario popular enciclopédico,
que editaba la Editorial Atlántida,
juntamente con otras revistas recordables,
algunas vigentes: “El Gráfico”,
“Atlántida”, “Billiken”,
“Para Ti”.
Se destacaba como Director de “Gran
Guiñol”, don Constancio Vigil.
En la calle
Boedo, a la altura del 665, se encontraba
establecida “La Nueva”, Panadería
y confitería, de propiedad de don
Benito Gómez, quien decide vender
su negocio a don Celestino Barro.
Se presume
que esa circunstancia habría posibilitado
el cese de algunos obreros, y en consecuencia,
pudo haber sido la chispa que encendió
el aparato que estallaría causando
evidentes daños en el frente del
negocio, especialmente en la persiana.
En el número
5, de la mencionada revista hoy desaparecida
“Gran Guiñol”, del 29
de septiembre de 1922, se destacan las fotografías
que documentan el atentado que da origen
a esta “ Postales del ayer”,
un hecho que impactó en las pupilas
de los vecinos de aquel entonces y que traigo
hasta el presente quizás para permitirnos
mencionar, que la violencia, nos viene acompañando
desde hace muchos años.
Pequeñas
circunstancias que no han impedido que el
encomiable adelanto comercial de Boedo,
se exprese con síntomas de entusiasmos,
unido a su formidable acervo cultural, parte
primordialmente importante en el mapa Literario
que ha hecho de Boedo, una referencia indiscutible.
RODOLFO V. LEIRO
Agradecemos la colaboración del reconocido
escritor y poeta, boedense por adopción,
autor de más de treinta libros editados.
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