Ese
y otros títulos recibió en
algunos medios de prensa de nuestro país
(Clarín, Ámbito Financiero,
Para Tí, etc.) un artículo
publicado en su edición del 27 de
enero en el periódico estadounidense
The New York Times, en que –aparentemente-
el articulista se había detenido
casi exclusivamente en nuestro porteño
barrio.
La revista
Para Tí batió todos los records,
le dedicó cuatro páginas a
todo color, con 17 fotografías de
distintos lugares gastronómicos,
entre los que incluyó ¡ el
BAR CAO! ubicado en pleno San Cristóbal,
en la esquina de Independencia y Matheu.
Se le olvidó decir que este Café
Notable, es propiedad de,sí, un vecino
de Boedo, dueño también del
tradicional “Margot”, el segundo
Café Notable del barrio. (el otro
es el reconocido “Esquina Homero Manzi”.
Lo
más sensato y cierto que se ha leído
en las publicaciones mencionadas, es la
última frase de la cronista de Para
Ti, Dolores Expósito, que concluye
“ Y sí, Tuvimos que verlo y
publicado en The New York Times para volver
a caminar por las calles de este barrio
porteño entrañable”
Dolores, es doloroso leerte esa confesión.
El
artículo, que ofrecemos más
adelante en exclusividad en su idioma original,
es ofrecido en traducciones parciales, haciendo
hincapié especialmente en los negocios
gastronómicos, circunstancia que
nos hace pensar en un artículo promocional
de determinados locales. Se omiten lugares
conocidos, se privilegian en demasía
otros, se cometen errores y se omiten otros.
El caso del Teatro Boedo XXI, que ni se
nombra, cuando es un verdadero centro cultural,
recalcándose en cambio la actividad
de Timbre 4, de cuya calidad no dudamos
pero que dista mucho de tener la importancia
cultural del teatro fundado por Héctor
González en Boedo 853.
El artículo
original hace mención de una de las
particularidades de nuestro barrio, la existencia
del Paseo de las Esculturas, hecho cultural
que ni se menciona en ninguna de las traducciones
locales.
En fin sería largo enumerar los errores,
y omisiones de la prensa local. Pero lo
más importante de destacar es que
la nota del diario norteamericano no se
refiere únicamente a Boedo, ese artículo
es parte de una amplia nota sobre Buenos
Aires, seguramente pagada a los editores
desde los auspiciantes del turismo e la
Argentina, Allí están los
hoteles más famosos, los restaurantes
más conocidos, las crónicas
sobre Palermo, Recoleta, Las Cañitas,
etc. Boedo fue, en el total de la nota,
un espacio más.
Sería
bueno que los grandes diarios y revistas
de circulación nacional enviaran
a sus cronistas a recorrer Boedo, pero sin
el ánimo mercantilista del aviso.
Se llevarán una sorpresa, descubriendo
la Biblioteca Miguel Cané, decana
de las Bibliotecas Municipales, el Espacio
Boedo XXI, el Centro Cultural Julián
Centeya, el Museo Monte de Piedad, las galerías
de arte en sus cafés y bares, las
academias de baile, las escuelas centenarias,
el Paseo de las Esculturas, las 40 placas
fileteadas señalando los hitos de
su historia, las cerámicas de la
estación Boedo (Patrimonio Nacional),
los sábados culturales, etc.
Aníbal Lomba
Especial para Nuevo Ciclo
www.nuevociclo.com.ar
Producción
Propia
CENTRAL AND SOUTH AMERICA
ARGENTINA BUENOS AIRES
DAY OUT | BUENOS AIRES
Rebirth of
a Bohemian Barrio
Juliette Borda
Published: January 27, 2008
Buenos Aires Travel Guide
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THE Boedo section of Buenos Aires
was an artistic hotbed in the early 20th
century, home to Argentine cultural giants
like the writer Roberto Arlt and the tango
lyricist Homero Manzi. But it drifted into
anonymity after World War II, a low-slung,
middle-class neighborhood whose famous soccer
stadium was razed and turned into a Carrefour
supermarket.
In the last few years, however, Boedo has
experienced a cultural rebirth. As other
bohemian neighborhoods like San Telmo and
Palermo have been gentrified, independent
theaters, underground restaurants and trendy
bars have sprung up amid the skinny, century-old
“chorizo” cottages that still
define Boedo. The city has installed semi-figurative
sculptures on many sidewalks, and tattooed
artists now mingle with longtime residents
who were teenagers during Boedo’s
last boom.
Much of the resurgence
can be attributed to the arts-minded Marín
family, who moved to Buenos Aires from the
Argentine city of Mendoza and opened several
restaurants and cultural centers, including
Germinal Marín’s Pan y Arte
(Avenida Boedo 880; 54-11-4957-6702), a
restaurant that serves traditional Mendoza
dishes including a kind of Argentine shepherd’s
pie called pastel al barro (22 pesos, or
about $6.90 at 3.2 pesos to the dollar).
Housed in a former printing shop, the bistro
also has live tango and Latin jazz shows,
in addition to a 45-seat theater.
Boedo’s theatrical
wings are on display at the Timbre 4 (Boedo
640; 54-11-4932-4395; www.timbre4.com),
a 50-seat playhouse started by the playwright
Claudio Tolcachir. Since 2004, it has been
home to Mr. Tolcachir’s award-winning
comedy “La Omisión de la Familia
Coleman,” attracting celebrities like
Francis Ford Coppola.
The barrio’s bohemian past has been
discovered. Across the street from Pan y
Arte is Cafe Margot (Boedo 857; 54-11-4957-0001),
an old French-style cafe, replete with bow-tied
waiters, black-and-white floor tiles and
old cigarette signs, that draws a new generation
of artists and writers.
And at the Monte
de Piedad Museum (Boedo 870, 2nd floor;
54-11-4931-1605), visitors can see a recreation
of the Cafe Biarritz, a famed leftist hangout
that was located one floor below. The museum
also traces the history of the Banco Ciudad
from pawnshop to modern bank, with fascinating
artifacts like a set of brass banisters
that was bashed by angry customers in the
aftermath of Argentina’s 2001 economic
crisis.
The neighborhood’s boom is not restricted
to Avenida Boedo. On nearby Avenida Carlos
Calvo is the rarest of rarities in wine-drenched
Argentina: a pub with an extensive beer
menu. Cossab (Carlos Calvo 4199, 54-11-4925-2505;
www.pubcossab.com.ar) has some 100 beers
from Argentina and beyond, and is popular
with university students and artists. A
few blocks away, a similar crowd drinks
mojitos (15 pesos) at Klub Killer (Castro
Barros 809; 54-11-4932-9261; www.klubkiller.com.ar),
a dark, bordello-red bar wedged inside an
old home.
Boedo lacks interesting
shopping, but there are a few exceptions.
In a mall at the intersection made famous
in the tango “Sur” is Almacén
Porteño (Galería Gran Boedo,
Avenida San Juan 3625, No. 47; 54-9-11-4979-8604;
www.tangoalmacen.com), a tiny record store
with an extensive collection of tango CDs
(15 to 24 pesos), photos and sheet music.
The tango-obsessed owner, Juan Carlos Bellini,
also sells old tango LPs online (from $8).
The city’s current fad over puertas
cerradas — restaurants in private
homes — has also reached Boedo. Held
at the home of a local chef, Máximo
Cabrera, Kensho (54-11-4957-7679; www.kensho.com.ar)
serves ambitious organic vegetarian dishes
like ceviche made from tofu and oyster mushrooms
(about 65 pesos a person for dinner).
After the meal,
Mr. Cabrera and his wife, Guillermina Días,
perform songs that sound like Sade with
a techno edge — a fitting soundtrack
for an old bohemian quarter finding a new
voice.
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