No
puede sorprender a nadie la amenazante palabra
del presidente venezolano, con deseos de
convertirse en el patrón de Sudamérica,
aunque le va a costar bastante llevarse
por delante a la República Federativa
de Brasil, con sus desmesurados comentarios
acerca de la lamentable situación
en la hermana república de Bolivia.
Amenazar con una
intervención directa en este país,
es de una gravedad tal que tendría
que resultar inadmisible para las demás
repúblicas de la región. Sin
embargo, el silencio en este aspecto ha
sido la regla aparentemente general. Lo
cierto es que se ha realizado una reunión
de presidentes en Santiago de Chile, con
la concurrencia de la casi totalidad de
los presidentes sudamericanos para tratar
lo sucedido en estos últimos días
y el comunicado final dado por los asistentes
refleja que esa reunión, a puertas
estrictamente clausuradas para la prensa
u otros observadores, muestra que las discusiones
no han sido fáciles pero que en definitiva
privó la sensatez de la mayor parte
de los mandatarios y la Declaración
para nada realiza una censura a actitud
alguna de los Estados Unidos y mucho menos
una intervención armada como la que
declamaba el venezolano. Muy por el contrario
se expone muy claramente que únicamente
a solicitud del gobierno de Evo Morales
una Comisión de la Unión Sudamericana
podría viajar al país hermano,
ya sea por razones humanitarias o de investigación
o de intermediación. Por otra parte,
las declaraciones conocidas de parte del
ejército de Bolivia rechazan cualquier
intervención foránea en suelo
boliviano.
Volviendo al título de esta nota,
jamás se había escuchado y
visto, porque estas palabras fueron transmitidas
por la televisión mundial, a un presidente
americano con el lenguaje y el tono con
que lo ha hecho el mandatario venezolano.
Pero parece ser que solo cuando se tiene
la dignidad de un rey, como en el caso del
Rey Juan Carlos de España, una persona
puede plantarse ante la soberbia apoyada
por el petróleo y las armas y decirle
muy seriamente “por que no te callas”,
frase que el venezolano tuve que digerir
ante la comunidad mundial.
Bolivia transita
por un camino peligroso de violencia civil
y no es con la inconcebible amenaza de intervención
armada de un lejano país del continente
como podrá ayudarse a las autoridades
y pueblo boliviano a encontrar la senda
de la paz.
La flamante entidad creada por los países
sudamericanos con la intervención
de todos los cancilleres o presidentes del
continente, seguramente podrá actuar
positivamente.
Mientras tanto,
nuestro país no quiere ver la realidad
y continúa en un estado latente de
enfrentamiento con la República Oriental
del Uruguay, cortando unilateralmente el
paso de un puente internacional e impidiendo
el paso de ciudadanos de uno y otro país
de un territorio a otro. Y se convierte
en aliado incondicional de Chávez
en la actitud asumida frente al escándalo
de las valijas repletas de dólares.
¿Cuál sería
la posición argentina en caso que
Venezuela embarcara en sus aviones rusos
contingentes de soldados para pelear en
Bolivia? Y cual la de Brasil, Uruguay o
Chile.
Todos esperamos
que en pocos días más el diálogo
impere sobre la fuerza.
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