Sin
lugar a dudas la elección de nuestra
Ciudad como la única en Ibero América
donde se prendería la Antorcha Olímpica
para recorrer varios quilómetros
en manos de personalidades del deporte constituyó
un reconocimiento que debe enorgullecernos
como argentinos, dejando de lado las manifestaciones
políticas que se mezclan con una
reunión de excepción en el
marco de las actividades deportivas.
Nuestro pueblo,
que nadie lo niegue, celebró en su
casi totalidad la obtención de un
campeonato mundial, en momentos que era
gobernado por una Junta Militar que era
público no respetaba los derechos
humanos. Hace mucho años que en China
no se respeta ningún derecho humano,
sin embargo en los años 70, en la
China de Mao, nuestros “montoneros”,
hacían cuestión de fe la divulgación
de la “revolución permanente”
que pregonaba el régimen del jerarca
chino, en cuyo currículo deben incluirse
millares o millones de perseguidos, encarcelados
y muertos.
En los próximos
Juegos Olímpicos de Beijing un número
importante de deportistas argentinos lucirán
con orgullo nuestros colores patrios y seguramente
representarán con dignidad al pueblo
argentino.
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio
Macri, definió como un "éxito"
y una "fiesta" el pasaje de la
Antorcha Olímpica por la Ciudad de
Buenos Aires, único tramo latinoamericano
de la llama que flameará en los Juegos
Olímpicos Beijing 2008 por realizarse
entre el 8 y el 24 de agosto próximo.
"Le
hemos trasmitido al mundo una imagen de
cómo somos los argentinos: gente
pacífica, respetuosa, que tenemos
un fuerte espíritu olímpico,
que nos gustan los juegos olímpicos
y queremos ser parte de ellos", afirmó
Macri al finalizar esta tarde el tramo argentino
con una ceremonia realizada en el Club Hípico
de Belgrano.
Macri
afirmó que el evento "fue un
verdadero éxito, una fiesta y los
vecinos participaron; así que estamos
muy satisfechos con el evento" porque
"dimos una buena imagen al mundo y
mucha gente del mundo conoció Buenos
Aires".
"Buenos
Aires, nuestra querida Ciudad, es una Ciudad
de la diversidad, una Ciudad de la cultura,
del deporte, donde el espíritu olímpico
nos sienta y nos reconforta", subrayó.
Una
cerrada ovación coronó el
recinto especialmente preparado en el Club
Hípico Argentino cuando a las 17:11
hs, tras 2 horas y 35 minutos de recorrida,
la ex tenista y medalla olímpica
de plata en Seúl 88 Gabriela Sabatini
encendió el pebetero con el fuego
de la última antorcha.
Allí
compartió el escenario con Mauricio
Macri, la vicepresidente del Comité
Olímpico Argentino, Alicia Masoni
de Morea; el vicepresidente del Comité
Organizador del Relevo, Lin Xiaohua; el
Ministro de Desarrollo Social, Esteban Bullrich,
y el Subsecretario de Deporte, Francisco
Irarrazával.
El
recorrido comenzó en el anfiteatro
Lola Mora de la Costanera Sur, donde Macri
cedió la Antorcha al velista Carlos
Espínola, quien inició la
marcha de 13 kilómetros que atravesó
Puerto Madero (incluyó un tramo por
agua), Plaza de Mayo, el Obelisco, 9 de
Julio, Avenida del Libertador y Figueroa
Alcorta hasta el destino final
Entre
las 80 figuras que portaron la llama figuraron
Vanina Oneto (hóckey sobre césped),
Andrés D'Alessandro (fútbol),
Magdalena Aicega (hóckey sobre césped),
Juan Curuchet (ciclismo), Manuel Contepomi
(rugby), Nora Vega (patín), Alberto
Heguy (polo), Pablo Chacón (boxeo),
Carlos Rodríguez (atleta paralímpico),
Paola Suárez (tenis) y Marcelo Alexandre
(ciclismo).
La
Antorcha, de 72 centímetros de largo,
casi 1 kilogramo de peso y hecho de una
aleación de aluminio y magnesio,
habrá recorrido 137 mil kilómetros
cuando llegue a Beijing tras 130 días
de periplo por el Mundo.
El
fuego partió luego con destino a
la ex capital de Tanzania, Dar es Salaam,
en un avión especial que los organizadores
de los Juegos dispusieron para todo el trayecto.
Esta
será la última edición
de los viajes de la Antorcha Olímpica,
ya que el Comité Olímpico
Internacional decidió descontinuar
el rito.
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