En
esta jornada en que la República Argentina
celebra el Día del Periodista, queremos
hacer llegar nuestro reconocimiento a nuestros
mayores, a quienes nos ayudaron en los primeros
pasos en esta profesión, a quienes
nos aconsejaron y nos dieron lecciones, no
de cómo realizar un reportaje u organizar
una nota, sino aquellos que nos dejaron el
valioso testimonio de una ética puesta
al servicio de la profesión elegida.
Somos concientes que nuestro periodismo barrial
es, si se quiere, sencillo, pero seguramente
más humano que el de los grandes medios
de circulación nacional. Y en este
periodismo simple, a veces desordenado, se
han encontrado muchas veces, a lo largo de
más de un siglo, crónicas sobre
hechos fundantes de la ciudad o un barrio.
Han hecho su bautismo como escritores, como
poetas, como historiadores, como ilustradores,
muchos hombres y mujeres que, con el paso
de los años, ocuparon posiciones relevantes
en el periodismo o la literatura, o la historia
de Buenos Aires. Hacer un catálogo
de nombres probablemente no sería feliz,
puesto que seguramente quedarían fuera
del recuerdo personalidades relevantes del
quehacer.
Por eso, en esta que
tendría que ser una nueva celebración
del Día del Periodista, vamos a hacer
un alto en la tarea para recordar a nuestros
compañeros de otros medios, primero,
de nuestro país, que por cuestiones
políticas pasaron a integrar “listas”
de desaparecidos del dial o de las redacciones,
al eliminarse su nombre de los contratos en
medios oficiales, o al retacearse la publicidad
oficial, que hoy es un medio importante para
el sostenimiento de los medios. Ni hablemos
de la esforzada lucha que estamos manteniendo
los responsables de periódicos y revistas,
de páginas web, integrantes de la Red
de Medios Barriales, para sostener la continuidad
de nuestros medios. Seis, siete, ocho, nueve
meses sin pago de publicidad, con requerimientos
distintos una
y otra vez.
También nuestro homenaje
a los colegas de Bolivia, de Venezuela, y
de otras naciones americanas que son perseguidos,
encarcelados, cerradas sus fuentes de trabajo,
con.muy poca o nula difusión en nuestro
medio. Y Gloria y Honor a aquellos periodistas
que han sido secuestrados o muertos en luchas
intestinas o internacionales.
Y nuestro rechazo para aquellos que pueden
haber egresado de alguna escuela de periodismo,
o no, pero que olvidaron las principales lecciones
de ética y venden sus servicios, sus
notas, sin ningún recato. O aprovechan
los sucesos más hediondos para subvertir
los valores de una sociedad que pugna por
salir del lodo.
El 2 de junio de 1810 la
Junta de Gobierno sanciona el decreto sobre
fundación de La Gaceta de Buenos Aires,
cuyo primer número aparece el 7 de
junio de ese año, bajo el principio
que “el pueblo tiene derecho a saber
la conducta de sus representantes”
“La Gaceta, hasta
la renuncia de Moreno, constituye el mejor
testimonio del claro ideario democrático
y republicano de la Generación de Mayo,
que habrá de perdurar mientras la Nación
no extravíe el rumbo que le ha señalado
la historia” (Homenaje al Dr. Mariano
Moreno en el bicentenario d su nacimiento.
Banco de la Ciudad de Buenos Aires, 1978)
Principios y máximas de política
(Mariano Moreno) “Si
el espíritu de intriga y ambición
sofoca al espíritu público,
entonces vuelve otra vez el estado a caer
en la más horrible anarquía”
“
Temo a la verdad que si no dirigimos el
orden de los sucesos con la energía
que es propia (y que tantas veces he hablado
de ellas), se nos desplome el edificio;
pues el hombre en ciertos casos es hijo
del rigor, y nada hemos de conseguir con
la benevolencia y la moderación”
“La
moderación fuera de tiempo no es
cordura, ni es una verdad; al contrario,
es una debilidad cuando se adopta un sistema
que sus circunstancias no lo requieren”.
En este tiempo, como se
tildarían
las palabras de Moreno:
Progresista – derechista –
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